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"Los delincuentes buscan resguardo en una deidad y aparecen personajes como el Señor La Muerte que el vulgo canoniza"

El antropólogo y especialista en crímenes de culto, José Humberto Miceli, se refirió en diálogo con Radio Panorama al santuario al Señor La Muerte que se erigió en el departamento Banda y advirtió que se trata de una imagen vinculada a la oscuridad y lo maligno.

Hoy 10:12
San La Muerte en La Bajada

El antropólogo cultural y especialista en crímenes de culto, José Humberto Miceli, se refirió al reciente hallazgo de un santuario al Señor La Muerte en el departamento Banda y advirtió sobre los significados que encierra esta figura dentro de determinadas prácticas de religiosidad popular.

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En diálogo con Radio Panorama, el especialista sostuvo que este tipo de expresiones suelen estar asociadas a contextos de marginalidad y creencias no institucionalizadas, y señaló que en algunos casos se vinculan con actividades ilícitas.

“Los delincuentes buscan resguardo de una deidad sobrenatural y aparecen personajes como el Señor La Muerte que el vulgo canoniza”, expresó Miceli, al tiempo que explicó que esta figura se incorpora dentro de un conjunto de creencias populares, como ocurre también con el Gauchito Gil en Corrientes.

Desde el punto de vista simbólico, el antropólogo detalló que el Señor La Muerte se identifica como “un esqueleto con guadaña, asociado a la parca, a la muerte que siega la vida”, y remarcó que su representación está ligada a la pérdida, lo espiritual y lo oscuro. En ese sentido, indicó que en ciertos contextos se le atribuyen funciones de protección, incluso dentro de actividades ilegales.

José Humberto Miceli José Humberto Miceli

Miceli también advirtió sobre los rituales asociados a este culto: “Hay algo oscuro o maligno que se le solicita y por eso se le encienden velas negras”, afirmó, y agregó que estas prácticas se relacionan con aspectos profundos de la conducta humana, como el odio o la envidia.

En otro tramo, mencionó el caso del propietario del terreno donde se erigió el santuario, Daniel Quinteros, quien habría manifestado haber visitado un espacio similar en Mariano I. Loza, Corrientes, provincia donde ocurrió el caso de “Ramoncito”, considerado por la Justicia argentina como el primer crimen ritual del país.

El especialista subrayó la necesidad de abordar estas situaciones con una mirada preventiva: “Quiero dar sustento a la importancia de la prevención. Al no tomar recaudos terminan por ocurrir desastres”, remarcó.

Asimismo, cuestionó los orígenes difundidos sobre esta figura: “Se ha tergiversado el nacimiento de este culto. Hay relatos que son falaces, pero responden a una necesidad de creer que tiene la gente, incluso en procesos de sanación”, sostuvo.

Finalmente, Miceli explicó que estas prácticas forman parte de la religiosidad popular, que convive en la vida cotidiana de muchas personas, aunque no integra el dogma de la Iglesia Católica Apostólica Romana.