Un profesor universitario y un empleado de la empresa Transnoa intimaron legalmente al Banco Santander Río por la “desaparición” de 148 mil y 170 mil pesos de sus respectivas cuentas.
Dos clientes de la entidad bancaria tuvieron una desagradable sorpresa cuando descubrieron que sus cuentas estaban en cero. Al informar la situación, desde el banco informaron que se habían registrados varias operaciones de transferencias de dinero, las cuales desconocían sus titulares y tampoco habían autorizado movimientos similares.
El pasado 11 de mayo, un empleado de la empresa Transnoa S.A. denunció en el Departamento Delitos Económicos haber sido despojado de $170.000 de su cuenta correspondiente al Banco Santander Río, a través de cuatro extracciones.
Con el patrocinio del abogado Martín Catella, el damnificado denunció también en Defensa al Consumidor y envió una carta documento a la entidad bancaria a los fines de que “se proceda al reintegro inmediato o devolución en pesos del dinero que fuera transferido de mi cuenta única a cuenta de terceros desconocidos, por la suma total de $ 170.000”.
“Me informaron por e-mail sobre operaciones sugestivas en mi cuenta. Una de ellas fue una transferencia de U$S 1. Quizá queriendo probar una transferencia mayor. No me bloquearon la cuenta”, aclaró y agregó “Ahí nomás vi que habían transferido de mi cuenta $ 170.000, al parecer a otra cuenta, ignoro el banco, en Victoria Entre Ríos”.
“Todo fue rápido, cerca de las diez de la mañana. Los montos han sido $ 42.444, $ 45.500, $ 40.000 y la cuarta por $ 42.000, más una de $ 1 y la del U$S 1”.
El docente denunció también ante la División Delitos Económicos la “desaparición” de $ 148.000, desde su cuenta del Banco Santander.
De acuerdo con la presentación, que recayó en la fiscal Belkis Alderete, el profesor indicó que el dinero fue extraído a través de 28 transferencias el 7 de junio último a través de 20 transferencias por $ 5.000, otra de $ 8.000, dos transferencias de $ 10.000, tres de $ 6.000 y dos restantes de $ 1.000, precisó el damnificado.
Además de las presentaciones en Delitos Económicos y la Fiscalía, el profesor también remitió una carta documento en que intimó a la entidad crediticia “para que en el término de 48 horas hábiles proceda a restituirme los $ 148.000, extraídos de mi cuenta bancaria”.
Ahondó el cliente que las extracciones han sido materializadas “sin mi consentimiento, ni autorización. Por tal motivo, desconozco todas estas transferencias. Que por tal motivo ya realicé la correspondiente denuncia en vuestro banco, sin tener respuesta alguna al día de la fecha, así como también la denuncia policial en el Departamento de Delitos Económicos de la Policía de la Provincia...”.