El campo de juego de River Plate mostró daños tras el primer show. En Núñez ya asumen que no estará en óptimas condiciones y apuntan a recuperarlo para la Copa Libertadores.
El Estadio Monumental cambió el fútbol por el rock en plena fecha FIFA y ya sintió las consecuencias. Luego del primer recital de AC/DC, el césped presentó los primeros signos de desgaste y, con dos shows más por delante, en River Plate saben que llegará golpeado al próximo compromiso ante Belgrano.
El show del 23 de marzo, que tuvo entradas agotadas y una gran convocatoria, dejó marcas visibles en el campo de juego. Entre el montaje del escenario, la estructura técnica y el constante movimiento del público, el terreno evidenció sectores dañados y decolorados, algo que ya estaba contemplado por el club.
Con los recitales restantes programados para el 27 y el 31 de marzo, el panorama no mejorará en lo inmediato. Por eso, en Núñez ya trabajan en un plan de recuperación del césped, aunque internamente reconocen que no llegará en condiciones ideales para el partido del fin de semana del 5 de abril.
El objetivo está puesto en la puesta a punto para el debut como local en la Copa Libertadores ante Carabobo el 15 de abril. Además, el club también apunta a que el campo esté en mejores condiciones para el duelo clave frente a Boca Juniors, previsto para el fin de semana del 19.
Habitualmente, los trabajos profundos de mantenimiento se realizan en mayo, pero este año se adelantaron debido al calendario ajustado previo al Mundial 2026. La idea es que el equipo de Eduardo Coudet pueda afrontar la seguidilla de partidos con un terreno en condiciones, más allá del impacto que dejó el paso del rock por el Monumental.