Ric Roman Waugh , director de la saga de 'Greenland' y 'Operación Kandahar', entre otras cintas de acción, abandona a Gerard Butler para darle a Jason Statham el envoltorio que necesita en este film de acción donde el actor se mueve entre el piloto automático y una eficacia incuestionable.
Por Blai Morell
Para Fotogramas
HACÉ CLICK AQUÍ PARA UNIRTE AL CANAL DE WHATSAPP DE DIARIO PANORAMA Y ESTAR SIEMPRE INFORMADO
En ese submundo donde primero se dispara y después se pregunta, Jason Statham es el rey de esa rara estirpe de lobos solitarios. Su filmografía funciona como una franquicia espiritual donde los títulos cambian, aunque poco, pero el espíritu y el gesto permanece. Y esta es la nueva pieza de ese universo paralelo donde ejerce de nuevo de justiciero que habla poco y reparte mucha leña. En esta ocasión, el encargado de todo es Ric Roman Waugh, que abandona a Gerard Butler para darle a Statham el envoltorio que necesita.
Se agradece ese arranque con una melancolía casi crepuscular antes de que todo vuelva a su estado natural con una acción seca, física y totalmente eficaz, moviéndose entre el piloto automático y una eficacia incuestionable: cuando nuestra última línea de defensa pelea, la cinta respira; cuando intenta pensar, simplemente espera al siguiente 'set piece' de, como diría Pazos, "hondonadas de hostias". Lo que sí confirma este film es que el verdadero universo cinematográfico compartido de Statham no es el de los superhéroes, sino el de sus títulos en castellano: nuestro calvo favorito lleva ya tres con las palabras ‘el protector’. Pero claro, "el conceto es el conceto".