La sorpresa de los oficiales fue mayúscula al descubrir que el sujeto tras el manubrio era un colega de las fuerzas, y el vehículo en el que se desplazaba era buscado por la Justicia de Córdoba.
Lo que parecía un control rutinario de prevención terminó descubriendo una irregularidad que involucra a un efectivo de las fuerzas de seguridad. La moto tenía pedido de secuestro desde hace tres años.
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En un operativo de control vehicular sobre la Ruta Provincial Nº 1, personal de la Comisaría Comunitaria Nº 39 interceptó a un conductor que circulaba en una motocicleta. Sin embargo, la sorpresa de los oficiales fue mayúscula al descubrir que el sujeto tras el manubrio era un colega de las fuerzas, y el vehículo en el que se desplazaba era buscado por la Justicia de Córdoba.
Pasadas las 9 horas de este sábado, en el acceso sur a la ciudad, personal policial detuvo la marcha de una Bajaj Rouser NS 200cc. Al solicitar la documentación, el conductor —identificado como Carlos Agustín Orellana (25), agente numerario de la Unidad Penitenciaria Nº 5— aseguró que no portaba la cédula en ese momento, alegando haber comprado el rodado en 2023 en la localidad de Sol de Julio.
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La falta de espejos y la actitud del conductor encendieron las alarmas del personal de Robo y Hurto. Tras una consulta inmediata con la Planta Verificadora de ciudad Capital, se confirmó la sospecha: la chapa patente colocada no coincidía con los registros reales del motor y cuadro. El vehículo original pertenece a un ciudadano residente en Córdoba y sobre la moto pesaba un Pedido de Secuestro vigente desde el 18 de marzo de 2023, solicitado por la Unidad Judicial Nº 21 de la vecina provincia.
Al tomar conocimiento del caso, la fiscal de turno, Dra. Belkis Alderete, ordenó medidas drásticas e inmediatas: Secuestro preventivo del motovehículo. Identificación y entrevista al agente penitenciario para que explique formalmente cómo adquirió el rodado. Entrega voluntaria de cualquier documentación que el sospechoso tenga en su poder. Comunicación oficial con la Policía de Córdoba para informar el hallazgo.
"Se busca determinar si el agente actuó de buena fe en una compra irregular o si existe una responsabilidad mayor en la tenencia del vehículo robado", indicaron fuentes ligadas a la causa.
El rodado quedó alojado en la sede policial de Los Telares, mientras la investigación continúa para desentramar la ruta de esta motocicleta desde Córdoba hasta el interior de Santiago del Estero.