Especialistas se refirieron al conflicto en Medio Oriente y alertaron sobre la escalada bélica, el rol clave del estrecho de Ormuz y las consecuencias económicas que podrían sentirse en todo el mundo, incluida la Argentina.
La creciente tensión en Medio Oriente entre Irán, Israel y Estados Unidos genera preocupación a nivel internacional no solo por el riesgo geopolítico, sino también por su impacto en la economía global. Así lo analizaron el doctor Pedro Basbus, catedrático en Derecho Internacional, y el especialista en Comercio Internacional Emilio Sialle durante una entrevista en “Libertad de Opinión”.
HACÉ CLICK AQUÍ PARA UNIRTE AL CANAL DE WHATSAPP DE DIARIO PANORAMA Y ESTAR SIEMPRE INFORMADO
Basbus explicó que el conflicto actual debe entenderse en un contexto histórico, político y religioso complejo. “Medio Oriente es un mosaico que hoy atraviesa una crisis profunda, agudizada por un enfrentamiento que ya lleva varias semanas y que tiene como protagonistas a tres potencias: Israel, Irán y Estados Unidos”, señaló.

En ese sentido, remarcó que existe una fuerte raíz ideológica y religiosa detrás de la disputa, especialmente entre las corrientes sunita y chiita del Islam. “Irán representa al chiismo, mientras que la mayoría de los países árabes que firmaron los Acuerdos de Abraham con Israel son sunitas, lo que también explica alianzas y tensiones”, detalló.
Además, el especialista advirtió sobre la dificultad para alcanzar acuerdos diplomáticos debido a la estructura de poder en Irán. “Hoy no está claro quién tiene la autoridad real para negociar. Todo indica que la Guardia Revolucionaria concentra el poder, lo que complica cualquier intento de diálogo”, sostuvo.
En cuanto al rol de Estados Unidos, Basbus indicó que necesita una resolución rápida del conflicto por motivos políticos internos. “El gobierno busca mostrar una victoria, pero la situación es incierta y ambos bandos se atribuyen triunfos”, afirmó.

Por su parte, Emilio Sialle puso el foco en las consecuencias económicas del conflicto, especialmente en el comercio internacional. Explicó que el punto más crítico es el estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial.
“Si Irán decide cerrar o restringir el paso, el impacto sería inmediato. No solo en el petróleo, sino también en el gas, productos agrícolas y toda la cadena logística global”, advirtió.
Sialle también señaló que las tensiones ya generan volatilidad en los precios del crudo. “El petróleo puede bajar momentáneamente por expectativas de tregua, pero cualquier escalada lo hace subir rápidamente. Y eso repercute en todos los países”, indicó.
En relación a Argentina, el especialista consideró que el país podría verse afectado principalmente por el aumento en los combustibles. “Cuando sube el petróleo, suben los costos de transporte, producción y logística. Eso termina impactando en todos los precios”, explicó.
Finalmente, ambos coincidieron en que el conflicto tiene consecuencias difíciles de prever. “Cuando hay una guerra, la primera víctima es la verdad. Y en este caso, además del componente territorial y político, hay un fuerte interés económico detrás”, concluyó Basbus.
Mientras continúan las negociaciones y la incertidumbre, el escenario internacional sigue en alerta ante un conflicto que podría tener efectos duraderos tanto en la geopolítica como en la economía mundial.