El testimonio de los padrinos del nene de 4 años que murió tras un paro cardiorrespiratorio apunta a episodios de maltrato y fallas en el sistema de protección.
El caso de la muerte de Ángel, el niño de 4 años que falleció en Comodoro Rivadavia, sigue generando conmoción y nuevas revelaciones. En las últimas horas, sus padrinos brindaron un crudo testimonio sobre la convivencia con sus padres biológicos y denunciaron situaciones de violencia familiar.
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Katerine y Michael, quienes acompañaron de cerca la crianza del menor, aseguraron que el entorno en el que vivía Ángel estaba atravesado por conflictos constantes. Según relataron, la relación entre los padres, Luis y Mariela, se fue deteriorando con el tiempo hasta volverse inestable.
“Iban a los golpes”, afirmaron al describir los episodios de violencia que presenciaron. También señalaron que la madre ejercía conductas agresivas hacia el niño cuando era apenas un bebé. “No vi golpes directos, pero sí zamarreadas y sacudidas. Para mí, eso ya es violencia”, expresó la madrina.
Un entorno marcado por conflictos y denuncias
De acuerdo con su relato, la madre se trasladó a Córdoba cuando Ángel tenía pocos meses de vida, dejándolo al cuidado de su padre. En ese momento, los padrinos recomendaron iniciar una denuncia por abandono, aunque, según indicaron, no fue tomada por las autoridades.
Con el paso del tiempo, la situación familiar se complejizó aún más. Cuando la madre regresó a Comodoro Rivadavia, obtuvo la tenencia temporal del menor en medio de denuncias cruzadas por violencia.
Los padrinos describieron que el niño presentaba signos de angustia y buscaba constantemente el consuelo de su padre. “Ángel sufrió mucho porque nunca logró generar un vínculo fuerte con ella”, señalaron.

El rol clave de los padrinos y las fallas del sistema
Durante el proceso judicial, Katerine y Michael tuvieron un rol activo en el cuidado del menor. Incluso, Ángel permaneció bajo su resguardo por disposición de organismos de protección.
“Un día llegué de trabajar y había personal de protección al menor en casa. Nos propusieron que Ángel se quedara con nosotros hasta que se resolviera la situación”, relató Michael.
Según explicaron, el padre debía cumplir con distintas exigencias judiciales, como asistir a reuniones de Alcohólicos Anónimos y realizar tratamientos psicológicos. Sin embargo, cuestionaron la falta de respuestas por parte de la Justicia. “Nos decían que no podían hacer nada”, afirmaron.
El caso Ángel: investigación en curso
Ángel murió el domingo 5 de abril tras descompensarse en su vivienda y ser trasladado al hospital regional de Comodoro Rivadavia, donde sufrió un paro cardiorrespiratorio.
Por el hecho, la principal sospecha recae sobre su madre biológica y su actual pareja. La investigación busca determinar si existieron responsabilidades penales en el contexto de posibles situaciones de maltrato.
En paralelo, el padre del niño denunció irregularidades en el proceso de tenencia y cuestionó las decisiones judiciales que derivaron en el cambio de entorno del menor.
Según su entorno familiar, Ángel había sido apartado de su núcleo habitual en noviembre, tras una medida perimetral que impidió el contacto con su padre durante tres meses.
El caso continúa bajo investigación y mantiene en alerta a la comunidad, mientras crecen los reclamos por una revisión del accionar de los organismos de protección de la infancia.