La doctora Claudia Trejo fue entrevistada este miércoles en Noticiero 7.
Un fenómeno que preocupa a pediatras y especialistas comenzó a evidenciarse con fuerza en los últimos años: los casos de pubertad precoz aumentaron significativamente en Argentina, especialmente a partir de la pandemia.
El incremento se reflejó en las consultas médicas desde 2020 y, según los profesionales, el impacto es mayor en niñas, donde los cambios aparecen cada vez a edades más tempranas.
En diálogo con Noticiero 7, la médica ginecóloga Claudia Trejo explicó que la pubertad precoz se presenta cuando los signos puberales aparecen antes de los 8 años en niñas y antes de los 9 en varones.
“Hubo un salto importante en las consultas entre 2019 y 2022. Hoy vemos cada vez más chicas que llegan con desarrollo mamario, vello púbico o crecimiento acelerado a edades en las que antes no era habitual”, señaló. Aclaró, además, que si bien la edad de la primera menstruación se ha adelantado, aún se considera dentro de lo normal entre los 9 y los 11 años.
Entre las señales de alerta que deben observar las familias, la especialista remarcó el desarrollo mamario temprano, la aparición de vello púbico, el aumento de la talla de forma acelerada y cambios como el olor axilar. “Si esto ocurre antes de los 8 años, es momento de consultar”, advirtió.
También explicó que estos procesos están vinculados a factores endocrinológicos, pero que existen hábitos actuales que influyen directamente: “El sedentarismo, el exceso de pantallas, el sueño invertido y el consumo de ultraprocesados están jugando un papel clave”.
Trejo subrayó que la pubertad precoz no es solo una cuestión de desarrollo físico, sino que puede afectar el crecimiento final. “Son chicos que crecen rápido al principio, pero luego quedan de menor talla en la adolescencia si no se interviene a tiempo”, explicó.
En este sentido, destacó que el diagnóstico precoz permite frenar el proceso mediante tratamientos hormonales específicos, evitando consecuencias a largo plazo.
Finalmente, la médica insistió en la importancia del control pediátrico y la consulta temprana ante cualquier signo. “No hay que tener miedo. El primer paso es hablar con el pediatra y, si es necesario, se derivará al especialista. Detectarlo a tiempo puede hacer la diferencia en la salud y el desarrollo de los niños”, concluyó.
Mirá aquí la entrevista completa: