El club español tomó una decisión ejemplificadora luego del escándalo entre los dos mediocampistas en el vestuario.
Real Madrid atraviesa días de máxima tensión y este viernes quedó demostrado con una sanción inédita en la historia reciente del club. Tras la pelea protagonizada por Federico Valverde y Aurélien Tchouaméni dentro del vestuario, la dirigencia encabezada por Florentino Pérez resolvió aplicar un castigo económico ejemplar: ambos jugadores deberán pagar 500 mil euros cada uno.
La fuerte decisión llegó a tan solo dos días del esperado Clásico frente a FC Barcelona, que se disputará este domingo en el mítico Camp Nou. Pese al escándalo, el club optó por no imponer sanciones deportivas, por lo que tanto el uruguayo como el francés seguirán a disposición del entrenador Álvaro Arbeloa para el cierre de la temporada.
Según trascendió, ambos futbolistas comparecieron ante el instructor del expediente disciplinario y reconocieron lo ocurrido. Además, manifestaron su arrepentimiento y pidieron disculpas tanto al plantel como al cuerpo técnico y a los hinchas del Merengue. Esa actitud fue clave para que la institución decidiera cerrar el conflicto de manera interna y evitar una suspensión deportiva.
El caso más delicado es el de Valverde, quien además sufrió un traumatismo de cráneo y un corte superficial producto del enfrentamiento. Por esa razón, permanecerá alejado de las canchas entre 10 y 14 días, aunque desde el club aclararon que la lesión no modifica la sanción impuesta.
Con esta medida, Real Madrid buscó enviar un mensaje claro puertas adentro en medio de una temporada cargada de frustraciones deportivas y un clima interno cada vez más caliente. La dirigencia entendió que castigar económicamente a dos referentes del plantel era la mejor manera de marcar límites sin afectar aún más el funcionamiento futbolístico del equipo en el tramo final del año.
En el comunicado oficial, el club confirmó que tanto Valverde como Tchouaméni “mostraron su total arrepentimiento por lo sucedido”, aceptaron la sanción y se pusieron a disposición de la institución para reparar el daño ocasionado tras el episodio que sacudió al vestuario del conjunto madrileño.