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Crimen de Agostina Vega: qué respuestas esperan encontrar en la autopsia

Los peritos todavía trabajan sobre los restos de la adolescente. La fiscalía busca determinar la causa de muerte, establecer la mecánica y definir si corresponde cambiar la acusación contra el único detenido.

Hoy 06:45

Tras el hallazgo de los restos de Agostina Vega en un descampado del barrio Ampliación Ferreyra, la investigación por el crimen de la adolescente de 14 años —que tiene como único imputado a Claudio Barrelier— entró en una nueva etapa. En este momento, la principal expectativa de la fiscalía está puesta en los resultados de la autopsia.

De acuerdo a fuentes vinculadas al caso, hasta la noche del domingo no había conclusiones preliminares. “Siguen trabajando en eso”, señalaron.

Los estudios forenses serán determinantes para esclarecer la causa exacta de la muerte y su mecánica. Estos análisis permitirán establecer si el fallecimiento fue accidental o producto de un hecho violento, si existió abuso sexual y en qué momento ocurrió, además de estimar el tiempo del deceso.

Durante una conferencia de prensa, el fiscal Raúl Garzón indicó que el homicidio habría ocurrido entre las 23.30 del sábado 23 de mayo y la madrugada del domingo 24. La autopsia será clave para confirmar si esta hipótesis coincide con las evidencias científicas y para reconstruir con mayor precisión cómo se produjo el crimen.

Los peritos también buscarán determinar la secuencia de lesiones y si hubo maniobras posteriores destinadas a ocultar el hecho.

Por ahora, Barrelier permanece detenido en el Complejo Penitenciario Bouwer, imputado por homicidio. Sin embargo, los resultados de las pericias podrían derivar en una recalificación a femicidio, delito que contempla la pena de prisión perpetua.

Además, la fiscalía evalúa la posibilidad de incorporar agravantes como alevosía, premeditación o criminis causae, todos ellos también castigados con la pena máxima.

En paralelo, se esperan los resultados de pruebas de luminol y otros estudios realizados en la vivienda del acusado, ubicada en barrio Cofico, así como los informes periciales sobre el Ford Ka negro que habría sido utilizado para trasladar los restos hasta el descampado. También se analizan distintas herramientas secuestradas durante los allanamientos.

Los teléfonos, una pieza clave

Entre las pruebas más relevantes figuran los teléfonos celulares incautados durante la investigación, entre ellos el de Melisa Heredia, madre de la víctima, y el del propio acusado.

Los peritajes buscan reconstruir comunicaciones, movimientos y contactos en las horas previas y posteriores a la desaparición. Para los investigadores, estos dispositivos podrían aportar información decisiva sobre los últimos momentos de Agostina y la conducta de Barrelier.

En ese marco, se analizan distintos mensajes intercambiados por el acusado. Uno de los más importantes es el diálogo que mantuvo con la madre durante la madrugada del 24 de mayo, cuando la adolescente ya llevaba varias horas desaparecida.

Según la versión de Barrelier, Heredia le consultó si sabía dónde estaba su hija. Él respondió que Agostina le había pedido ayuda para encontrarse con un amigo, pero que no pudo asistirla por falta de movilidad.

También se investiga un mensaje recibido por la madre mientras aún se desconocía el paradero de la joven: “Tu hija está bien. Dormida. Quedate tranquila”, enviado desde un número que todavía no fue identificado.

Mientras tanto, Melisa Heredia permanece internada en la Clínica San Roque. Tras la confirmación de que los restos encontrados pertenecían a su hija, debió ser nuevamente sedada.

Su situación también impacta en la causa: la Justicia rechazó por ahora su incorporación como querellante, aunque sí fue habilitada para participar en instancias formales como la autopsia. En ese rol, quien sí actúa como querellante es el padre de la adolescente.

¿Actuó solo?

Una de las principales incógnitas que aún persisten es si Barrelier actuó en soledad o si contó con la colaboración de otras personas, ya sea en el homicidio, el traslado de los restos o el eventual encubrimiento.

Según la hipótesis judicial, el acusado habría permanecido con el cuerpo durante alrededor de 24 horas antes de trasladarlo al descampado donde fue hallado. Los investigadores intentan determinar qué ocurrió durante ese período y si esas maniobras pudieron haber sido realizadas por una sola persona.

También buscan establecer quiénes estuvieron en la vivienda en las horas posteriores al crimen y qué grado de conocimiento pudieron haber tenido sobre lo sucedido.