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El Ejército israelí aseguró que interceptó los 11 proyectiles disparados desde territorio iraní. Teherán advirtió que responderá con mayor fuerza si Israel toma represalias o intensifica sus ataques en el Líbano.
La tensión en Medio Oriente volvió a escalar este domingo luego de que Irán lanzara una serie de misiles contra Israel, en lo que constituye el primer ataque directo desde el alto el fuego alcanzado entre ambas partes el pasado 8 de abril.
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A través de un comunicado, las Fuerzas de Defensa israelíes informaron que detectaron el lanzamiento de proyectiles desde territorio iraní y activaron de inmediato los sistemas de defensa aérea para neutralizar la amenaza.
Según fuentes militares israelíes, fueron disparados 11 misiles, todos ellos interceptados antes de impactar en suelo israelí. Como consecuencia del ataque, las sirenas antiaéreas se activaron en varias localidades del norte del país durante aproximadamente media hora.
Las autoridades israelíes dispusieron medidas preventivas para la población, incluyendo la permanencia en refugios hasta que finalizó la alerta. Posteriormente, el Ejército anunció el cierre del incidente y autorizó a los ciudadanos a retomar sus actividades, aunque las clases previstas para este lunes fueron suspendidas.
La ofensiva iraní se produjo horas después de nuevos bombardeos israelíes sobre los suburbios del sur de Beirut, una zona considerada bastión de Hezbollah, grupo aliado de Teherán.
Tras el lanzamiento de misiles, las autoridades iraníes endurecieron su discurso. El jefe del Comando Unificado de Operaciones Khatam al-Anbiya, Ali Abdolahi, advirtió que cualquier respuesta militar israelí o una ampliación de los ataques sobre territorio libanés provocará una reacción de mayor magnitud.
"Se enfrentarán a una respuesta devastadora", señaló el alto mando militar iraní, según reprodujeron medios oficiales de ese país.
El nuevo intercambio de amenazas genera preocupación en la comunidad internacional, que observa con inquietud la posibilidad de una escalada regional que involucre no solo a Irán e Israel, sino también a otros actores vinculados al conflicto en el Líbano y en distintos puntos de Medio Oriente.