La actividad industrial argentina continúa estancada, con algunos sectores que muestran señales de recuperación, pero fuertes caídas en construcción, textiles, autos y maquinaria. En contraste, las exportaciones hacia Brasil crecieron un 15% en junio.
La industria argentina volvió a mostrar señales de estancamiento durante junio y cerró el primer semestre con un escenario marcado por el bajo nivel productivo y fuertes diferencias entre los distintos sectores.
HACÉ CLICK AQUÍ PARA UNIRTE AL CANAL DE WHATSAPP DE DIARIO PANORAMA Y ESTAR SIEMPRE INFORMADO
Uno de los rubros más golpeados fue la construcción. La venta de cemento cayó un 2,7%, mientras que el índice que mide los insumos destinados a las obras retrocedió un 2%. Ambos indicadores continúan muy por debajo de los niveles registrados hace cuatro años. En paralelo, la metalmecánica cayó un 0,3% y la producción de acero retrocedió un 4,6%.
En el sector automotor, el panorama fue dispar. La producción de vehículos se mantuvo prácticamente estable en junio, con una suba del 0,2%, aunque en el acumulado del año registra una fuerte caída del 18%. Por su parte, los patentamientos de maquinaria industrial crecieron un 9%, pero todavía se mantienen por debajo de los niveles de años anteriores.
La situación también fue heterogénea entre los alimentos y bebidas. La producción de bebidas avanzó un 4% y la faena vacuna creció un 5%, mientras que los lácteos retrocedieron un 1,2% y la molienda de oleaginosas bajó un 0,6%.
Entre las señales positivas apareció el consumo energético de las grandes fábricas, que aumentó un 1,4%, un indicador que refleja un mayor movimiento en algunos sectores industriales.
También hubo mejores números en el frente externo. En medio de las tensiones diplomáticas entre Javier Milei y Luiz Inácio Lula da Silva, Brasil volvió a ocupar un lugar clave para la industria argentina: las exportaciones hacia ese mercado aumentaron un 15%, impulsadas principalmente por autos, aluminio, combustibles y productos primarios. A su vez, la liquidación de dólares del sector agropecuario creció un 18%.
Pese a estos indicadores, el panorama general continúa marcado por el estancamiento y la disparidad entre sectores. Mayo ya había mostrado una tendencia similar, con una caída interanual de la producción industrial del 5,7% y retrocesos en 14 de los 16 sectores relevados.
En aquel período, únicamente el petróleo refinado, con una mejora del 19%, y el tabaco, con un avance del 15%, mostraron resultados positivos. En el otro extremo se ubicaron sectores como textiles, con una caída del 26%; maquinaria, con un retroceso del 23%; y calzado, con una baja del 15%.