El delantero brasileño no descartó abandonar el fútbol profesional cuando finalice su contrato con Santos en diciembre.
Neymar volvió a generar incertidumbre sobre su futuro al reconocer que todavía no sabe si continuará jugando profesionalmente cuando termine su contrato con Santos, previsto para diciembre. HACÉ CLICK AQUÍ PARA UNIRTE AL CANAL DE WHATSAPP DE DIARIO PANORAMA Y ESTAR SIEMPRE INFORMADO El delantero de 34 años habló durante una subasta benéfica realizada en San Pablo y dejó abierta la posibilidad del retiro. “Voy a pensar si sigo en Santos, si me marcho o si dejo de jugar. Realmente no sé qué voy a hacer”, expresó. La declaración recibió una inmediata respuesta de su padre y representante, quien descartó que el futbolista tenga intenciones concretas de retirarse. “Neymar ama jugar al fútbol. ¿Qué más va a hacer? Todavía no tiene un título de médico, entonces va a seguir jugando”, afirmó. Desde su entorno consideran que el delantero continuará con su carrera, aunque todavía no está claro si renovará con Santos o buscará un nuevo destino. Neymar ya había reconocido en febrero que no tenía decidido qué haría una vez finalizada la temporada. Su postura se mantiene: avanzar partido a partido y analizar las opciones cuando se acerque el vencimiento del vínculo. Después del Mundial 2026, en el que convirtió de penal su último gol con la Selección de Brasil antes de anunciar su retiro internacional, el atacante concentró toda su actividad en Santos, el club donde comenzó su carrera profesional. El Peixe atraviesa una temporada exigente. Se encuentra clasificado a los octavos de final de la Copa Sudamericana y, al mismo tiempo, lucha por mantenerse en la máxima categoría del fútbol brasileño. En ese contexto, Neymar busca mantenerse enfocado en los objetivos inmediatos mientras evalúa qué camino tomará a partir de diciembre. Por el momento, el futuro de una de las grandes figuras del fútbol brasileño continúa sin una definición concreta.La contundente respuesta de su padre
Un futuro que definirá a fin de año
Santos pelea en dos frentes