Grégoire Vigneron dirige esta 'buddy movie' protagonizada por Rayane Bensetti, que interpreta a un tipo que roba a su jefe, y Christian Clavier, un cerrajero que lo ayuda cuando quiere devolver el dinero.
Por Fran Chico
Para Fotogramas
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Perteneciente a esa estirpe de comedias francesas ligeras y orgullosamente tontorronas que suelen funcionar estupendamente en taquilla, 'Atrapa el millón' se presenta como una acelerada 'buddy movie' basada en el choque entre la desesperación nerviosa de Rayane Bensetti y la desvergüenza de la leyenda del humor galo Christian Clavier. Él es el auténtico motor de una historia que mejora cada vez que le permite encadenar gestos, improperios y salidas de tono, como en las delirantes escenas que comparte con su madre en la ficción.
Con la premisa de un robo que sale mal y tiene que ser enmendado, y entre equívocos, persecuciones y planes condenados al desastre, el film dirigido por Grégoire Vigneron desliza torpemente una denuncia social y ecológica contra las grandes corporaciones corruptas, pero tampoco importa demasiado. La gracia no está en su profundidad ni en su credibilidad, sino en acompañar a sus protagonistas mientras acumulan tontunas, mentiras y enredos durante una noche de caos. Una comedia simpática, previsible y eficaz que, sin pedirle demasiado al espectador, sabe perfectamente qué botones pulsar para arrancar alguna que otra carcajada.
Para los que convierten un mal paso en una huida hacia delante.