Los candidatos protagonizan su último cara a cara televisivo antes de las elecciones del domingo 25 de octubre. Una encuesta de Datafolha refleja un empate del 50% para cada uno, en medio de una campaña marcada por fuertes acusaciones y disputas por el uso de las redes sociales.
Brasil atraviesa las últimas horas de una de las campañas presidenciales más disputadas de los últimos años. El presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flávio Bolsonaro se enfrentan este viernes 23 de octubre en el último debate televisivo antes del balotaje que se celebrará el próximo domingo.
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El encuentro representa una oportunidad decisiva para ambos candidatos, que buscan conquistar el voto de los indecisos en medio de un escenario de extrema paridad. Según una encuesta difundida por el instituto Datafolha, Lula y Bolsonaro registran un empate del 50% en intención de voto.
La segunda vuelta electoral enfrenta al actual mandatario, representante del Partido de los Trabajadores (PT), con el senador del Partido Liberal (PL), hijo del expresidente Jair Bolsonaro.
El resultado de las elecciones podría modificar el equilibrio político de América Latina, especialmente ante la posibilidad de un nuevo triunfo de la derecha brasileña.
Las encuestas muestran un empate y crece la incertidumbre
La última medición de Datafolha, publicada este jueves, reflejó un escenario de máxima igualdad entre los aspirantes a la presidencia brasileña.
Ambos candidatos alcanzaron el 50% de intención de voto, una diferencia significativa respecto de los sondeos difundidos dos semanas atrás, cuando Flávio Bolsonaro mantenía una ventaja de cuatro puntos.
El senador había sorprendido al imponerse sobre Lula en la primera vuelta electoral, lo que obligó al oficialismo a intensificar su campaña para intentar revertir el resultado.
Desde entonces, el mandatario brasileño reforzó su presencia en actos públicos y actividades digitales, mientras que Bolsonaro buscó consolidar el respaldo obtenido durante la primera instancia electoral.
Los analistas consideran que el último debate podría resultar determinante para los electores que todavía no definieron su voto.
Una campaña marcada por las acusaciones y la confrontación
El primer debate entre Lula y Flávio Bolsonaro, realizado el pasado domingo, estuvo marcado por fuertes acusaciones personales, cuestionamientos por presuntos hechos de corrupción y diferencias sobre las políticas de seguridad.
Los enfrentamientos entre ambos candidatos dejaron en segundo plano parte de las propuestas de gobierno y profundizaron la tensión política en la recta final de la campaña.
Una encuesta realizada por la consultora Quaest después de aquel encuentro reveló que el porcentaje de votantes indecisos pasó del 7% al 14%, un dato que refleja la incertidumbre existente de cara a la votación.
En este contexto, el debate final aparece como una instancia clave para que los candidatos intenten convencer a quienes todavía no tomaron una decisión.
La disputa por las redes sociales llegó a la Justicia
Otro de los ejes centrales de la campaña brasileña es el enfrentamiento por la utilización de las plataformas digitales.
Durante los últimos días, los equipos de Lula y Bolsonaro presentaron denuncias judiciales por presuntas irregularidades en el uso de las redes sociales, en una disputa que también involucró a importantes compañías tecnológicas.
La campaña del actual presidente acusó a Meta, empresa propietaria de Facebook, Instagram y WhatsApp, de una supuesta interferencia en favor de Flávio Bolsonaro mediante el funcionamiento de sus algoritmos.
La compañía rechazó las acusaciones de favoritismo, aunque reconoció que algunos anuncios de la campaña de Lula fueron desactivados por errores técnicos.
En medio de la controversia, un tribunal electoral brasileño otorgó a Meta y a la red social X un plazo de 24 horas para explicar los criterios utilizados en la distribución de contenidos y publicidad política, incluyendo el empleo de herramientas de inteligencia artificial.
Por su parte, el equipo de Bolsonaro acusó al oficialismo de utilizar recursos públicos y estructuras digitales para influir en el proceso electoral.
El factor Donald Trump y el futuro político de Brasil
La elección también despierta una fuerte expectativa internacional por sus posibles consecuencias sobre las relaciones diplomáticas de Brasil.
El presidente estadounidense Donald Trump mantiene una histórica cercanía política con Jair Bolsonaro, padre del candidato opositor, aunque hasta el momento no expresó un respaldo explícito a Flávio en esta segunda vuelta.
La eventual victoria del senador podría representar un acercamiento político entre Brasilia y Washington, mientras que una reelección de Lula permitiría la continuidad del actual proyecto de gobierno.
Con las encuestas mostrando una igualdad prácticamente absoluta, Brasil definirá este domingo 25 de octubre quién conducirá el país durante los próximos cuatro años.
El último debate televisivo será una de las instancias finales de una campaña caracterizada por la polarización, las denuncias cruzadas y una intensa disputa por cada voto.