La representante de Costa Rica obtuvo 11 votos y el diplomático argentino Rafael Grossi consiguió 9 respaldos en la séptima ronda del Consejo de Seguridad.
La carrera por la Secretaría General de las Naciones Unidas sumó un nuevo capítulo este viernes, con una votación en la que Rebeca Grynspan, de Costa Rica, y Rafael Grossi, de Argentina, quedaron al frente de las preferencias del Consejo de Seguridad. Pese a los resultados, todavía no hubo una decisión definitiva sobre quién sucederá a António Guterres al frente del organismo internacional.
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En la séptima ronda de consultas, Grynspan consiguió 11 votos a favor, cuatro en contra y ninguna abstención, mientras que Grossi reunió nueve respaldos, cuatro rechazos y dos abstenciones. Para el diplomático argentino, el resultado representa su mejor desempeño desde que comenzó el proceso de selección.
El tercer lugar fue para Carolyn Rodrigues-Birkett, de Guyana, quien obtuvo ocho votos favorables, seis negativos y una abstención. Detrás se ubicó Lana Zaki Nusseibeh, representante de Emiratos Árabes Unidos, con siete votos a favor, seis en contra y dos abstenciones.
Los restantes postulantes fueron Olara Otunnu, de Uganda, con cuatro respaldos; María Fernanda Espinosa, de Antigua y Barbuda, con dos; e Ivonne Baki, de Ecuador, que recibió un solo voto favorable.
A pesar de que los resultados ubican a representantes latinoamericanos en los primeros puestos, la elección continúa condicionada por las diferencias entre las principales potencias. En particular, Estados Unidos y China todavía no lograron acercar posiciones, una disputa diplomática que dificulta alcanzar un consenso sobre el futuro titular de la Secretaría General.
En ese escenario, Emiratos Árabes Unidos impulsó la candidatura de Lana Zaki Nusseibeh, ministra de Estado y exembajadora ante Naciones Unidas. Su postulación fue presentada por el jeque Mohamed bin Zayed Al Nahyan, aunque no consiguió ubicarse entre las principales opciones de la votación.
El mecanismo de selección contempla un papel decisivo para los cinco integrantes permanentes del Consejo de Seguridad: Estados Unidos, China, Rusia, Francia y Reino Unido, que cuentan con derecho a veto. Una objeción de cualquiera de ellos puede dejar fuera de carrera a un postulante, independientemente del respaldo que haya conseguido entre los demás países.
Además, para avanzar en el proceso se requiere reunir al menos nueve votos favorables dentro del Consejo, integrado por 15 miembros. Las consultas se realizan mediante votaciones secretas, en las que los representantes expresan su apoyo, rechazo o abstención.
Las diferencias internacionales también quedaron reflejadas en el posicionamiento de los países que integran los BRICS. En una resolución firmada durante su cumbre en India, el bloque planteó la necesidad de avanzar hacia una mayor representación regional y de género en la conducción de Naciones Unidas.
El documento señaló que nunca una mujer fue elegida secretaria general de la ONU y que América Latina y el Caribe tuvieron una sola persona al frente del organismo. El planteo se suma al debate sobre quién debe ocupar el cargo en el próximo período.
Por ahora, la definición continúa pendiente y deberá resolverse antes de que finalice 2026, en medio de las negociaciones diplomáticas que mantienen abiertas las principales potencias.