El senador brasileño participó de un culto evangélico en Florida junto a su hermano Eduardo y sus respectivas esposas. Fue su primera aparición pública desde que abandonó Brasil, en medio de las investigaciones judiciales que enfrenta.
Flávio Bolsonaro reapareció públicamente el último domingo 1 de noviembre durante un culto evangélico en el estado de Florida, Estados Unidos. El senador brasileño estuvo acompañado por su hermano Eduardo Bolsonaro, su esposa Fernanda Antunes Figueira y su cuñada Heloísa Wolf, en lo que significó su primera aparición pública desde que abandonó Brasil tras perder las elecciones presidenciales frente a Luiz Inácio Lula da Silva.
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La presencia del dirigente fue difundida a través de las redes sociales de la iglesia Celeiro Flórida Casa de Oração, donde también posó junto a los pastores José Maurício Fernandes, conocido como Paizão, y Alice Fernandes. Durante la ceremonia, los hermanos Bolsonaro aparecieron en las primeras filas, cantando y participando de la celebración religiosa.
Uno de los momentos que más llamó la atención fue el mensaje que el pastor dedicó al excandidato presidencial, en una referencia a su reciente derrota electoral. “No ganaste ni perdiste porque con Jesús no se pierde. Y si pierdes, sigues ganando”, expresó durante el encuentro.
La congregación fue fundada en 2025 por el pastor André Fernandes y mantiene vínculos cercanos con la familia Bolsonaro. De hecho, el religioso había manifestado públicamente su respaldo a la candidatura presidencial de Flávio durante una ceremonia realizada en septiembre.
La aparición religiosa se produjo cinco días después de que el senador llegara a Estados Unidos, luego de abandonar Brasil el 27 de octubre. Según reconstruyó la prensa brasileña, el dirigente cruzó la frontera hacia la Argentina y desde allí abordó un avión privado que realizó una escala en Ecuador antes de continuar hacia territorio estadounidense.
Su salida ocurrió en medio de una controversia judicial. El ministro Alexandre de Moraes, del Supremo Tribunal Federal (STF), había dispuesto que entregara sus pasaportes y le prohibió abandonar el país, luego de que la Policía Federal advirtiera sobre el riesgo de que dejara Brasil.
Posteriormente, los documentos brasileños del senador fueron cancelados y se inició una investigación para determinar las circunstancias en las que salió del territorio nacional. La Policía Federal informó que no existía un registro oficial de su salida por los puestos de control migratorio y aclaró que las restricciones sobre los documentos de viaje no lo convertían automáticamente en prófugo de la Justicia.
Desde Estados Unidos, Flávio cuestionó las medidas judiciales y aseguró que el proceso en su contra “está muy lejos de ser justo e imparcial”. También sostuvo que no se arrepentía de sus decisiones y volvió a poner en duda el resultado electoral, aunque no presentó pruebas de las irregularidades que insinuó.
En una primera comunicación tras llegar al país norteamericano, el senador llegó a describirse como el verdadero presidente de Brasil, aunque posteriormente modificó esa referencia y pasó a definirse como “líder” del país.
La salida de Flávio Bolsonaro se produjo mientras enfrenta dos investigaciones penales en el Supremo Tribunal Federal.
Una de ellas está vinculada con sospechas de lavado de dinero a través de plataformas de apuestas y alcanza también al abogado Willer Tomaz. La otra investiga presuntas irregularidades en el financiamiento de Dark Horse, una película biográfica sobre la trayectoria política de su padre, el expresidente Jair Bolsonaro.
En este último expediente se analiza el financiamiento que habría aportado el exbanquero Daniel Vorcaro, propietario del Banco Master. El senador negó haber cometido irregularidades y sostuvo que los fondos destinados a la producción cinematográfica eran privados.
Mientras tanto, su estadía en Estados Unidos y sus declaraciones posteriores a la derrota electoral mantienen la atención sobre su situación política y judicial. Su reaparición en una ceremonia religiosa volvió a ponerlo en escena, esta vez lejos de Brasil y acompañado por integrantes de su familia.