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Regionales

Detenidos por estafas haciéndose pasar por el presidente de la Corte Suprema

Cuatro detenidos en Jujuy son acusados de formar una organización criminal que estafó y extorsionó a familiares de detenidos haciéndose pasar por el presidente de la Corte Suprema, Horacio Rosatti.

Hoy 02:35

En un caso que ha captado la atención pública, el fiscal federal Franco Picardi ha solicitado la elevación a juicio de cuatro detenidos en el Establecimiento Penitenciario 7 de Jujuy, acusados de crear una organización criminal que operaba desde la cárcel. Utilizando el nombre del presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Horacio Rosatti, estos individuos llevaban a cabo estafas y extorsiones dirigidas a los familiares de otras personas que se encontraban en situación de detención.

La investigación ha revelado que los acusados se presentaban como Rosatti y contactaban a dependencias policiales y penitenciarias en todo el país para obtener información sobre detenidos. Con esta información, extorsionaban a los familiares, exigiendo pagos a cambio de liberaciones o fianzas. Según el fiscal Picardi, estos delincuentes formaban parte de una asociación ilícita que operaba con gran astucia, facilitando su suplantación de identidad mediante el uso de tecnología y múltiples líneas telefónicas.

Los cuatro individuos enfrentan acusaciones por varios delitos, incluyendo asociación ilícita, usurpación de autoridad, y extorsión. Se les ha atribuido la realización de al menos dos estafas y un caso de extorsión, lo que podría acarrear penas de hasta diez años de prisión. Este requerimiento fue presentado ante el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal 12, que está bajo la supervisión del juez federal Julián Ercolini.

Los imputados ya cumplían condenas previas por delitos como robo, homicidio y hurto, lo que añade gravedad a sus nuevas acusaciones. De acuerdo con la fiscalía, esta organización criminal operó al menos desde noviembre de 2024 hasta octubre de 2025, utilizando el mencionado establecimiento penitenciario como base de sus operaciones.

La investigación comenzó tras un aviso recibido por el Departamento de Investigaciones Especiales de la Policía Federal Argentina. Un suplantador que afirmaba ser el juez Rosatti solicitó información en relación con personas detenidas. El comisario que recibió la llamada mostró cautela y solicitó un número de retorno, lo que llevó a descubrir la trama delictiva.

Los falsos comunicados incluían imágenes del propio Rosatti y referencias a edificios judiciales, lo que confería un aire de credibilidad a sus demandas. Las transacciones se realizaban a través de cuentas que aparentaban ser oficiales, lo que complicaba aún más la identificación de la estafa por parte de las autoridades.

En este contexto, la denuncia inicial fue fundamental para el inicio de una investigación que ha resultado en la detención de estos cuatro individuos, quienes ahora enfrentan un juicio que podría tener consecuencias significativas tanto para ellos como para el sistema judicial.