El exparticipante de Gran Hermano contó que perdió videos familiares de sus abuelos fallecidos y material que utilizaba para trabajar. A través de las redes sociales, pidió que le devuelvan el dispositivo o al menos le permitan recuperar sus recuerdos.
La Marcha del Orgullo de Buenos Aires terminó con un momento de angustia para Emma Vich. El estilista y exparticipante de Gran Hermano denunció que le robaron el celular durante la movilización del sábado y recurrió a las redes sociales para pedir ayuda y tratar de recuperar el dispositivo, que contenía información laboral y recuerdos familiares de un enorme valor afectivo.
HACÉ CLICK AQUÍ PARA UNIRTE AL CANAL DE WHATSAPP DE DIARIO PANORAMA Y ESTAR SIEMPRE INFORMADO
Sin su teléfono, Vich utilizó el celular de su pareja, Nico Suar, para comunicarse con sus seguidores y explicar lo ocurrido. “Me robaron mi celular en la Marcha del Orgullo, por favor les pido que me lo devuelvan”, escribió en una publicación de Instagram.
El robo lo afectó especialmente porque no había realizado una copia de seguridad de los archivos que tenía almacenados. Entre ellos había videos de sus abuelos fallecidos, que conservaba desde 2018 y a los que recurría para recordar a sus seres queridos.
“Es mi herramienta de trabajo y además no pude hacer el respaldo, tengo videos de mis abuelos, que no están conmigo, y los veo cuando más los necesito”, explicó. También se dirigió directamente a quien pudiera tener el dispositivo: “Háblenle a Nico, el que lo tenga, no va a pasar nada. No lo voy a denunciar”.

La preocupación de Emma también estuvo relacionada con el costo de reponer el equipo, ya que aseguró que no cuenta con los recursos para comprar otro. “Ojalá pueda aparecer, estoy re triste. Voy a estar incomunicado, no tengo un peso para volver a comprarme ese celular, con el que yo trabajaba”, manifestó.
Ante la posibilidad de no recuperar el teléfono, realizó otro pedido: que le envíen los videos de sus abuelos, aunque sea a través de un correo electrónico. Su intención era rescatar al menos una parte de los recuerdos que no había podido respaldar y que consideraba irremplazables.
La publicación recibió numerosas respuestas de seguidores y colegas, que expresaron su apoyo y se sumaron al pedido para que aparezca el dispositivo. Los mensajes estuvieron especialmente relacionados con el valor sentimental de las imágenes y grabaciones familiares que había perdido.
Sin embargo, el robo no fue el único episodio que generó malestar en el estilista durante la jornada. Antes de participar de la movilización, Emma había manifestado su decepción por no conseguir un lugar en una de las carrozas que recorrieron la Ciudad de Buenos Aires.
Según contó, había intentado comunicarse con distintas organizaciones para poder participar desde alguno de los camiones, pero no obtuvo respuestas positivas. Incluso aseguró que en una de las propuestas le solicitaron entre 70 y 100 dólares para poder ingresar.
“Me cansé de insistir, pedí un montón para participar y no tuve respuesta por ningún lado”, expresó. También cuestionó la falta de acompañamiento de algunos sectores de la comunidad y recordó su participación en iniciativas solidarias vinculadas con las infancias trans, entre ellas la donación de una casa.
Pese a no conseguir un lugar en una carroza, decidió asistir igualmente a la movilización y participar como cualquier otro manifestante. Así, lo que había comenzado como una jornada de celebración y reivindicación terminó convirtiéndose en un día difícil para Vich, que ahora busca recuperar su teléfono y, principalmente, los recuerdos familiares que tenía guardados.