Se trata del legislador radical Ariel García, quien reconoció que en la vecina provincia “hay millones de litros de vinaza listos para arrojar a la cuenca”.
El debate por la contaminación continúa vigente en Santiago del Estero y en Tucumán. En esta ocasión, el diputado García fue quien habló del nuevo caso de contaminación protagonizado por el ingenio La Florida, del empresario tucumano Jorge Rocchia Ferro, y que afectó a la localidad de El Palomar (Jiménez). Como se recordará, esta población recibió dos importantes derrames del residuo industrial en menos de una semana y que llegaron por el canal interprovincial del Este.
“Esta es la gota que faltaba para superar la capacidad del vaso. Va a seguir esta práctica de los vuelcos de vinaza, porque es una bomba de tiempo contra los pobladores de Tucumán y luego, por efecto de la propia cuenca Salí-Dulce, perjudicará a los santiagueños. Hay millones de litros de vinaza que están almacenados de la zafra anterior y que se arrojarán cuando las lluvias arrecien en la provincia”, alertó el legislador.
García cuestionó duramente a los industriales “inescrupulosos que no tienen ningún problema en afectar el ambiente, pese a que ellos también viven y producen en él”.
De esta manera, el legislador se sumó a las fuertes críticas contra Rocchia Ferro, por la contaminación de la localidad santiagueña, pero que también afecta a Tucumán, cuyo gobierno analiza imponer un fuerte castigo económico al ingenio La Florida.