Super flacas, sin arrugas y hasta sin poros. En un video, sin desperdicio una especialista muestra el daño que generan los estereotipos de belleza.
La publicidad, ese poderoso instrumento cada vez más modernizado para promover un producto, sigue reproduciendo aún hoy los estereotipos más tradicionales de los roles que desempeñan la mujer y el hombre en la sociedad. Belleza inalcanzable e irreal, la mujer como objeto (en el sentido literal de la palabra), valores que refuerzan el consumismo, son algunas de las premisas que se instalan desde la publicidad y el mundo de la moda impactando directamente en la salud de la población.
En un video que no tiene desperdicio la conferencista Jean Kilbourne muestra ejemplos claros de esta tendencia y sus consecuencias directa en la imagen que tenemos de nosotros mismos.