Los colores de la prenda habían generado un largo debate en las redes sociales.
Un grupo de científicos españoles le puso fin a la polémica que generó un misterioso vestido que apareció el pasado 27 de febrero en Twitter, Facebook, y WhatsApp.
De acuerdo a la investigación, publicada en el Journal of Vision, el color del vestido es azul y negro. Pero depende: en el color percibido influye el aparto en el que se ve la foto, el ángulo de observación y el fondo.
"Es azul y negro según un aparato que realiza una medición objetiva del color, un espectrofotómetro que puede predecir la percepción humana del color con una iluminación neutra, lo que llamamos luz día", explicó al diario El País Manuel Melgosa, uno de los científicos que llevó adelante el estudio.
"Las cosas no son de un color, sino que las percibimos de un color en función de tres factores: la iluminación, las propiedades del objeto y el sistema visual humano", agregó.
En otras palabras, para los científicos el vestido es azul y negro para un ojo humano convencional a la luz del día, pero ha demostrado ser una prenda muy especial: "Parece ser el primer ejemplo de colores altamente ambiguos para las personas. Se trata de un asunto que puede ser muy novedoso en el ámbito de la óptica y el color".