Las imágenes muestran al nene de 4 años en un profundo estado de angustia antes de regresar con su madre. La Justicia investiga si el material aporta datos clave al caso.
La muerte de un niño de 4 años en Comodoro Rivadavia sigue generando conmoción, y en las últimas horas un video que comenzó a circular en redes sociales sumó un nuevo capítulo a la investigación.
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Se trata de un breve registro en el que se observa al pequeño, identificado como Ángel, en un estado de angustia extrema al momento de despedirse de su padre. En las imágenes, el niño llora desconsoladamente y repite una frase que hoy adquiere un fuerte impacto: “No me quiero ir, me quiero quedar acá”.
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El material, difundido por allegados a la familia paterna, muestra cómo el menor se aferra a su papá mientras intenta evitar regresar con su madre, quien actualmente se encuentra bajo sospecha tras las denuncias por presuntos maltratos.
Según indicaron fuentes cercanas al entorno familiar, el video fue incorporado al reclamo de justicia y podría ser analizado en el marco de la causa que investiga las circunstancias de la muerte del niño.
El caso se originó el domingo 5 de abril, cuando el menor fue trasladado en estado crítico al Hospital Regional, donde falleció horas después a causa de un paro cardiorrespiratorio, pese a las maniobras de reanimación.
Tras el deceso, surgieron denuncias desde el entorno paterno que apuntan a posibles situaciones previas de maltrato o negligencia. En ese contexto, la pareja del padre, Lorena Andrade, radicó una presentación judicial que motivó la intervención de la Fiscalía.
“A Ángel lo sacaron de un lugar donde estaba bien”, expresó Andrade en declaraciones públicas, al tiempo que pidió que se investigue a fondo lo ocurrido.
La causa quedó bajo la órbita de la Justicia de Chubut, que ordenó la realización de pericias médicas y la autopsia para determinar con precisión las causas de la muerte. Además, se busca establecer si existieron alertas previas o intervenciones de organismos de protección de la niñez.
Mientras avanza la investigación, el video continúa generando repercusión y es considerado por la familia paterna como un elemento que refleja el contexto emocional del niño en los días previos al desenlace.