Contra los ruidos molestos. La iniciativa apunta a endurecer las sanciones contra los vehículos que generen contaminación sonora. Incluye el decomiso y la destrucción.
El diputado Manuel Passaglia presentó un proyecto de ley en la Legislatura de la provincia de Buenos Aires que busca endurecer las sanciones contra motos y autos que circulen con caños de escape adulterados o antirreglamentarios. La propuesta contempla, entre otras medidas, el secuestro de los vehículos y, en los casos más graves, su compactación.
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La iniciativa busca deshacerse de los ruidos molestos generados por escapes modificados. En ese sentido, propone no solo sancionar la circulación de estos vehículos, sino también prohibir toda la cadena vinculada a estos dispositivos, incluyendo su fabricación, comercialización e instalación en territorio bonaerense.
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Según argumenta el proyecto, las herramientas actuales resultan insuficientes para frenar estas conductas. Asegura que las multas económicas no logran disuadir a quienes utilizan escapes libres o modificados, por lo que se plantea avanzar hacia sanciones más severas y de aplicación inmediata.
“Este proyecto tiene un objetivo muy claro: combatir los ruidos molestos que hoy son uno de los principales reclamos de los vecinos. No estamos hablando de algo menor. El ruido constante de escapes libres afecta el descanso, altera la salud y rompe la convivencia diaria”, sostuvo Passaglia.
Entre las medidas previstas, se incluye el secuestro preventivo de los vehículos en infracción, el decomiso de los escapes ilegales y su destrucción inmediata. Además, se habilita al juez administrativo interviniente a ordenar la compactación del rodado en los casos considerados más graves.
El proyecto también fija criterios para aplicar la compactación, como el nivel de ruido generado, la reiteración de la conducta, la intencionalidad y el impacto en la convivencia urbana. Asimismo, prevé sanciones más severas si las infracciones se cometen en zonas sensibles, como áreas densamente pobladas, cercanías de escuelas, centros de salud o durante eventos públicos.
“Es una medida fuerte, sí. Pero también es proporcional al daño que se genera. Acá estamos defendiendo algo básico: el derecho de los vecinos a vivir tranquilos”, agregó.
La municipalidad de San Luis destruyó 210 caños de escape
Según indicaron en el municipio puntano, la medida es parte de “una política sostenida para reducir la contaminación sonora y mejorar la convivencia urbana”. La destrucción de los más de 200 caños de escape adulterados fue este miércoles por la tarde.
El intendente Gastón Hissa encabezó la actividad y destacó que la medida surgió de las reuniones con vecinos. “El tema del tránsito y los ruidos molestos aparecía como una constante en cada encuentro. Era la principal preocupación de los vecinos”, expresó.
El jefe comunal sostuvo que la problemática no se limita a la circulación a alta velocidad, sino que también incluye la contaminación sonora generada por escapes modificados. “Esto altera la calidad de vida. No es razonable que una familia tenga que soportar ruidos hasta la madrugada. Afecta el descanso, la salud y la tranquilidad”, afirmó.