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Opinión y Actualidad

Bonos en recuperación, presión internacional y un mercado que sigue mirando de cerca al dólar y la inflación

La semana financiera volvió a dejar un escenario atravesado por señales cruzadas.

Hoy 06:24

Por Pedro Chavez Atia (*) para Diario Panorama
Mientras la deuda argentina mostró una mejora sostenida y el riesgo país volvió a retroceder, la bolsa local operó con debilidad y los mercados internacionales siguieron condicionados por la tensión en Medio Oriente, el precio del petróleo y las expectativas sobre las tasas de interés en Estados Unidos.

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La dinámica financiera de los últimos días dejó nuevamente un mercado dividido entre señales positivas y focos de preocupación tanto en Argentina como en el escenario internacional. Los bonos soberanos lograron extender la recuperación iniciada semanas atrás y volvieron a captar interés inversor, mientras que las acciones mostraron un comportamiento más débil y el contexto global continuó dominado por la incertidumbre geopolítica y las expectativas sobre la política monetaria estadounidense.

Mejora en bonos y suba de calificación para Argentina
En el plano local, la deuda pública fue uno de los activos que mejor respondió durante la semana. Los títulos soberanos terminaron con subas promedio cercanas al 2%, especialmente impulsados por los bonos globales nominados en dólares. El movimiento estuvo acompañado por una baja en el riesgo país, que se mantuvo en torno a los 513 puntos básicos.

Detrás de esa mejora apareció un factor que el mercado venía esperando: la decisión de Fitch de elevar la nota crediticia de Argentina desde “CCC+” hasta “B-”, tanto para deuda en moneda extranjera como local, manteniendo además una perspectiva estable. El cambio fue interpretado como una señal favorable para la percepción financiera del país. A esto se sumaron comentarios de Moody’s, que dejó abierta la posibilidad de nuevas mejoras futuras en la calificación soberana si el esquema económico actual logra continuidad política luego de las elecciones generales del próximo año.

Más allá del alivio financiero, la economía argentina sigue mostrando un escenario delicado. Continúan apareciendo señales de desaceleración en distintos indicadores y la recaudación fiscal mantiene un ritmo de crecimiento inferior al de la inflación real. En paralelo, las tensiones políticas y sociales siguen formando parte del escenario que observan los inversores.

Aun así, el mercado financiero encontró respaldo en otro fenómeno que viene ganando fuerza en los últimos meses: la fuerte actividad de emisiones corporativas y provinciales, tanto en el mercado doméstico como en el internacional. Ese flujo de colocaciones es interpretado por operadores como una muestra de que todavía existe demanda por activos argentinos, incluso dentro de un contexto de elevada volatilidad. Dentro de la renta fija también hubo movimientos puntuales sobre bonos ajustados por inflación. El Boncer 2026 operó excupón luego del pago de renta y amortización, en una rueda donde parte de los inversores continuó posicionándose en instrumentos vinculados al comportamiento del índice de precios.

El mercado ajusta sus proyecciones para la economía local
Precisamente la inflación volvió a ocupar un lugar central durante la semana tras la publicación del relevamiento de expectativas del Banco Central. Según las proyecciones privadas recopiladas por la entidad, la inflación esperada para 2026 pasó del 29,1% al 30,5%.

Para abril, en tanto, los analistas proyectaron un incremento mensual del 2,6%, por debajo de la estimación previa que se ubicaba en 3,3%. Las proyecciones también reflejaron expectativas moderadas de crecimiento económico. El mercado estima que el PBI argentino podría expandirse 2,8% durante el corriente año.

En cuanto al dólar, las previsiones privadas apuntan a un tipo de cambio oficial de 1.676 pesos hacia diciembre, lo que implicaría una variación interanual cercana al 15,8%. Mientras tanto, el dólar mayorista cerró la semana en torno a los 1.398,5 pesos, con una leve variación negativa para la moneda local. El Banco Central volvió a tener participación activa y acumuló compras semanales por unos 330 millones de dólares.

La autoridad monetaria además sostuvo sus intervenciones cambiarias y ya lleva adquiridos más de 7.400 millones de dólares en lo que va de 2026. El frente cambiario continúa siendo uno de los puntos más sensibles del mercado argentino. No solamente por la evolución del dólar, sino también por el impacto que puede tener el contexto internacional sobre la inflación doméstica.

Debilidad en acciones y ADR argentinos
En la bolsa porteña, el balance semanal fue menos favorable. El índice S&P Merval retrocedió 2,3%, presionado principalmente por el comportamiento negativo de los ADR argentinos en Nueva York y por balances corporativos que no lograron generar entusiasmo.

Uno de los casos más observados fue el de YPF. La petrolera estatal informó ganancias netas por 409 millones de dólares durante el primer trimestre de 2026, por debajo de los 649 millones registrados en el último trimestre de 2025. Los ingresos netos de la compañía alcanzaron los 4.946 millones de dólares, mostrando un crecimiento del 9% respecto del trimestre anterior. Tras la presentación de resultados, las acciones de YPF registraron una baja cercana al 1%.

La otra gran referencia negativa de la semana fue Mercado Libre. La compañía sufrió una fuerte caída del 12,7% en Wall Street luego de la publicación de sus números contables, movimiento que terminó golpeando a buena parte de los ADR argentinos.

En paralelo, el Banco Nación concretó una colocación de deuda equivalente a unos 370 millones de dólares en el mercado local. La operación fue destacada por tratarse de la primera emisión institucional de este tipo realizada por la entidad en más de treinta años.

El petróleo vuelve a presionar
En ese sentido, el precio del petróleo volvió a convertirse en un factor relevante. Aunque el crudo dejó atrás los máximos alcanzados tras el estallido de la guerra en Medio Oriente, todavía permanece cerca de los 100 dólares por barril.

Ese valor sigue siendo observado con atención porque podría trasladar presión a los precios internos justo cuando comienza a finalizar el congelamiento de combustibles aplicado por YPF. El mercado entiende que una suba sostenida del petróleo puede convertirse nuevamente en un problema inflacionario para Argentina, especialmente en un contexto donde todavía no existe una consolidación definitiva en la desaceleración de precios.

Wall Street, entre las tasas y la tensión en Medio Oriente
En el escenario internacional, los inversores continuaron operando atentos a dos grandes ejes: la situación en Medio Oriente y las expectativas sobre las tasas de interés en Estados Unidos.

La tensión geopolítica volvió a ocupar el centro de la escena. Estados Unidos aseguró que espera una respuesta iraní respecto de la última propuesta presentada para intentar poner fin a la guerra en el Golfo Pérsico. Mientras continúan las negociaciones, también persisten los enfrentamientos militares en la región y nuevos ataques reportados en Emiratos Árabes Unidos. Cada novedad vinculada al conflicto sigue impactando directamente sobre el petróleo y sobre el humor de los mercados globales.


La Reserva Federal vuelve al centro de la escena

En Wall Street, la atención también estuvo puesta sobre los datos económicos estadounidenses. El informe laboral de abril mostró una creación de empleo más sólida de lo esperado, dato que volvió a modificar las expectativas sobre la Reserva Federal.

La fortaleza del mercado laboral estadounidense redujo las probabilidades de una baja de tasas en el corto plazo, escenario que el mercado venía descontando semanas atrás. La lectura es clara: mientras la economía norteamericana siga mostrando fortaleza y generación de empleo, la Reserva Federal tendrá menos incentivos para acelerar un recorte de tasas.

Ese factor es clave para los mercados emergentes porque tasas elevadas en Estados Unidos suelen fortalecer al dólar global y endurecer las condiciones financieras internacionales.

Así, la semana terminó dejando un escenario donde conviven señales positivas sobre la deuda argentina y cierta mejora financiera, pero también persistentes focos de incertidumbre vinculados a la inflación, el dólar, el petróleo y el contexto internacional.

Los mercados seguirán atentos en las próximas semanas a la evolución del conflicto en Medio Oriente, al comportamiento del crudo, a las decisiones de la Reserva Federal y a las señales económicas internas que puedan definir si la mejora observada en los bonos logra sostenerse en el tiempo.

(*) Pedro Chavez Atia AP 2057 – Comisión Nacional de Valores (CNV) – República Argentina.

Aclaración: El objetivo del presente es brindar a su destinatario información general, y no constituye, de ningún modo, oferta, invitación o recomendación para la compra o venta de los valores negociables y/o de los instrumentos financieros mencionados en él.