El campeón del mundo integra la prelista de Scaloni para el Mundial 2026, aunque su poco protagonismo en el equipo del Cholo Simeone lo empuja a pensar en una salida tras la Copa del Mundo.
Thiago Almada atraviesa una situación particular en Atlético de Madrid. Mientras en la Selección Argentina se transformó en una pieza importante para Lionel Scaloni y todo indica que estará en el Copa Mundial de la FIFA 2026, en el equipo dirigido por Diego Simeone no logra consolidarse como titular y ya evalúa un cambio de aire para el próximo mercado de pases.
Las estadísticas reflejan una temporada aceptable: 38 partidos disputados, cuatro goles y dos asistencias. Sin embargo, los números esconden una realidad diferente. El surgido de Vélez Sarsfield apenas fue titular en 17 encuentros y acumuló solo 1614 minutos en cancha, menos de un tiempo completo por partido.
Muy distinta es su realidad con la Albiceleste. Allí, Almada logró transformarse en un futbolista decisivo en un sector ofensivo que necesitaba variantes tras la despedida de Ángel Di María. Marcó cuatro goles, entre ellos el recordado bombazo para vencer a Selección de Uruguay, y repartió tres asistencias, destacándose especialmente en la goleada frente a Selección de Brasil.
En Madrid, en cambio, su papel suele ser el de revulsivo desde el banco. El cuerpo técnico del Cholo lo utiliza como una carta de recambio para cambiar partidos cerrados o aprovechar espacios en los minutos finales. Aunque sus condiciones técnicas y desequilibrio son evidentes, el mediocampista ofensivo siente que juega a cuentagotas y, con apenas 25 años, considera que necesita un rol más importante en esta etapa de su carrera.
La intención de Almada es clara: quiere sentirse protagonista. Su prioridad sería continuar en Atlético de Madrid y pelear por un lugar más importante, aunque tampoco descarta buscar nuevos horizontes después del Mundial. El futbolista tiene contrato hasta 2030, pero entiende que necesita continuidad y un equipo donde los ataques pasen más por sus pies.
Ofertas no le faltarían. Boca Juniors ya lo tuvo en carpeta por su buena relación con Juan Román Riquelme, mientras que Palmeiras lo sigue desde hace tiempo. De todos modos, el ex Vélez ya le transmitió a su entorno que su prioridad es mantenerse en la elite europea.
Antes de llegar al Colchonero, Almada dejó una gran imagen en Olympique Lyon, donde mostró un nivel que despertó el interés de varios clubes importantes del continente.