La Libertad Avanza busca suspender la sesión prevista para este jueves y ganar tiempo frente al pedido de interpelación impulsado por el peronismo contra Manuel Adorni. El oficialismo negocia con bloques dialoguistas para evitar una nueva derrota parlamentaria.
El oficialismo inició una ronda de negociaciones con distintos sectores del Senado para intentar desactivar la sesión convocada para este jueves, en la que la oposición busca avanzar con un pedido de interpelación al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en medio de la polémica generada por presuntas irregularidades en sus declaraciones patrimoniales.
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La estrategia de La Libertad Avanza, encabezada en la Cámara alta por Patricia Bullrich, apunta a conseguir el respaldo de bloques dialoguistas para suspender la sesión y evitar que prospere la ofensiva impulsada por el peronismo. En esa jornada también estaba previsto tratar siete pliegos de jueces y el proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada, iniciativa sobre la que todavía persisten diferencias entre las distintas bancadas.
En paralelo, la vicepresidenta Victoria Villarruel convocó para este miércoles a una reunión de Labor Parlamentaria, donde se definirá el temario de la próxima sesión y la fecha en que Adorni presentará su informe de gestión ante el Senado. Aunque inicialmente estaba previsto para más adelante, el oficialismo decidió adelantar esa exposición para el 2 de julio con el objetivo de descomprimir la tensión política y mostrar predisposición a brindar explicaciones.
La preocupación del Gobierno no se limita al bloque peronista. En las últimas semanas crecieron los cuestionamientos desde sectores que habitualmente acompañan al oficialismo, como referentes del PRO, la UCR y espacios provinciales, algunos de los cuales reclamaron públicamente la salida del funcionario. Esa situación encendió alarmas en la Casa Rosada, que busca evitar que esos votos se sumen a una eventual mayoría opositora.
Por ese motivo, Bullrich quedó al frente de las conversaciones con los sectores dialoguistas para impedir que avance tanto el pedido de interpelación como una posible moción de censura contra el jefe de Gabinete, un mecanismo previsto en el artículo 101 de la Constitución Nacional que nunca fue utilizado para destituir a un funcionario de ese rango desde la reforma de 1994.
Mientras tanto, el presidente Javier Milei mantiene su respaldo político a Adorni y sostiene que el oficialismo cuenta con los apoyos necesarios para frenar cualquier intento de remoción. Sin embargo, la pulseada que se desarrolla en el Senado aparece como una prueba clave para medir la solidez de las alianzas parlamentarias del Gobierno en uno de los momentos de mayor presión política sobre el jefe de Gabinete.