Las autoridades aseguraron que el hombre “usó su auto como arma” en un intento de atropellar a un agente, lo que derivó en el disparo fatal. Murió poco después de llegar al hospital.
Un operativo de inmigración en Houston terminó en tragedia este martes, cuando un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) disparó y mató a Lorenzo Salgado, un ciudadano mexicano que, según su familia, llevaba casi 35 años viviendo y trabajando en Estados Unidos.
HACÉ CLICK AQUÍ PARA UNIRTE AL CANAL DE WHATSAPP DE DIARIO PANORAMA Y ESTAR SIEMPRE INFORMADO
El hecho ocurrió en la mañana, cuando los agentes intentaron detener el vehículo de Salgado en la ciudad texana, donde el 40% de la población es latina.
Según el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Salgado intentó evadir el arresto y embistió un patrullero de ICE.
Las autoridades aseguraron que el hombre “usó su auto como arma” en un intento de atropellar a un agente, lo que derivó en el disparo fatal. Salgado murió poco después, tras ser trasladado a un hospital local.
El testimonio de la familia y el reclamo de una investigación
La noticia sacudió a la familia de Salgado, que lo describió como un hombre trabajador y dedicado a sus hijos.
Te recomendamos: Trump sube la apuesta y ofrece 3000 dólares a los inmigrantes que se “autodeporten” antes de fin de año
Ronaldo Salgado, uno de sus hijos, expresó en redes sociales: “Mi padre, un mexicano trabajador, fue asesinado esta mañana por ICE. Ha vivido en este país durante casi 35 años, trabajando en la construcción para mantenernos a mis dos hermanos, a mi madre y a mí”.
El joven aseguró que su padre “estaba en proceso de obtener su permiso de trabajo a través de los canales legales". Además, aclaró que “iba camino al trabajo, a recoger a sus compañeros”.
Al hacer referencia a su muerte a manos de un agente federal, aseguró: “Mi papá no se merecía esto”.
La diputada demócrata por Texas Sylvia García pidió una investigación independiente y exhaustiva sobre el caso, más allá de la versión preliminar brindada por ICE.
“Es indispensable que se investiguen las circunstancias que llevaron al uso de la fuerza letal”, reclamó.
En una conferencia de prensa tras el incidente, La Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (LULAC) se mostró preocupada por el hecho y demandó una investigación integral del incidente y del uso de la fuerza letal.
Te recomendamos: Florida cerrará la polémica cárcel para inmigrantes impulsada por Donald Trump
“Esta investigación debe ser robusta”, afirmó Roman Palomares, presidente de LULAC.
“No podemos aceptar que se derrame la sangre en las calles de Estados Unidos sin que se determinen responsabilidades”, sostuvo.
Antecedentes de operativos con uso de la fuerza letal
El caso de Salgado es el primer tiroteo mortal que involucra a agentes federales desde las muertes de Renee Good y Alex Pretti en Mineápolis, ocurridas en enero, en el marco de la ofensiva migratoria impulsada por el presidente Donald Trump.
No es la primera vez que un operativo migratorio termina con disparos.
En septiembre del año pasado, agentes del DHS mataron a Silverio Villegas, un mexicano sin estatus migratorio legal, durante una operación en Chicago. Según los agentes, Villegas intentó escapar y usó su vehículo para intentar golpear a los oficiales.
En octubre, también en Chicago, la ciudadana estadounidense Marimar Martínez sobrevivió tras ser baleada por agentes de la Patrulla Fronteriza, acusada de intentar arrollarlos con su auto. En ese caso, los fiscales federales luego levantaron los cargos en su contra.
El debate por el uso de armas en operativos migratorios
Un informe de The Washington Post publicado en enero reveló que agentes del DHS dispararon sus armas en al menos 16 ocasiones desde julio de 2026, durante detenciones o protestas contra sus operativos. El diario señaló que la administración Trump justificó estas acciones antes de que concluyeran las investigaciones.
El caso de Lorenzo Salgado vuelve a poner en el centro de la escena el debate sobre el uso de la fuerza letal en operativos migratorios y la necesidad de controles independientes sobre la actuación de los agentes federales.