La nueva normativa permite que mayores de 18 años puedan comprar el aerosol de defensa personal sin sanciones administrativas. La medida no alcanza a menores de edad.
Brasil habilitó por primera vez la venta de gas pimienta para que las mujeres mayores de 18 años puedan defenderse, de acuerdo a la promulgación de una ley firmada por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
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La norma, publicada este viernes en el Diario Oficial de la Unión, flexibilizó la comercialización de este aerosol, que hasta ahora sólo podían usar las fuerzas de seguridad y las Fuerzas Armadas.
La nueva legislación autorizó la compra y tenencia del spray elaborado con extractos vegetales exclusivamente para mujeres adultas, con el objetivo de brindarles una herramienta para salvaguardarse.
Sin embargo, el mandatario brasileño vetó el artículo que permitía la adquisición del producto por adolescentes de entre 16 y 18 años, incluso con autorización de sus padres.
El gobierno de Brasil explicó que la decisión de excluir a las menores de edad respondió a una recomendación del Ministerio de las Mujeres y otros organismos oficiales. En ese sentido, argumentaron que permitir el acceso al gas pimienta para adolescentes vulneraba el principio de protección integral previsto en los estatutos para niños y adolescentes.
Además, el presidente eliminó de la ley las disposiciones que imponían multas y sanciones administrativas a las usuarias, así como la obligación de registrar la pérdida del dispositivo en un plazo de 72 horas. También vetó modificaciones al estatuto de desarme que estaban incluidas en el texto original.
Hasta la entrada en vigor de esta norma, la venta y uso de gas pimienta en Brasil estaba restringida exclusivamente a los cuerpos de seguridad del Estado. El aerosol, que provoca ardor en ojos, piel y vías respiratorias, es utilizado en distintos países tanto para defensa personal como para el control de disturbios.
Con la promulgación de la ley, Brasil se suma a la lista de países que permiten el acceso a este tipo de dispositivos para la protección individual, aunque con restricciones claras para menores de edad.