El joven de 21 años acumulaba condenas por agresión y extorsión, había difundido propaganda yihadista y fue juzgado por preparar un grave acto de violencia contra la seguridad de Alemania.
Abdul Ballout, el joven de 21 años señalado por las autoridades alemanas como principal sospechoso del atentado ocurrido durante las celebraciones del Orgullo LGBT en Berlín, arrastraba un extenso historial judicial que incluía delitos violentos, difusión de propaganda yihadista y un intento de viajar a Siria para incorporarse al grupo terrorista Estado Islámico (EI).
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Ballout murió este domingo durante un operativo policial desplegado en el distrito berlinés de Spandau, con el que terminó una búsqueda que se había extendido durante casi 24 horas. Su muerte volvió a poner bajo la lupa sus antecedentes y las causas judiciales que había enfrentado antes del ataque.
De acuerdo con información de la Fiscalía General de Berlín y del Tribunal Superior de Apelación de la capital alemana, Ballout era ciudadano alemán y tenía raíces libanesas. Había nacido en Alemania después de que su madre obtuviera la nacionalidad en 2002.
Su historial penal comenzó cuando todavía era menor de edad. En febrero de 2022 fue condenado por una agresión cometida tres años antes, cuando atacó a otro estudiante en el patio de un instituto.
La misma sentencia incluyó además una condena por un episodio de extorsión con violencia ocurrido en 2020, durante el cual utilizó la fuerza para apoderarse de unos auriculares.
Sin embargo, el antecedente que generó mayor preocupación entre las autoridades alemanas fue su posterior acercamiento al extremismo islamista.
El pasado 12 de mayo, un tribunal lo condenó a un año y diez meses de prisión juvenil por preparar un grave acto de violencia que amenazaba la seguridad del Estado, además de otros delitos.
Durante aquel proceso, los investigadores concluyeron que Ballout había mostrado una voluntad concreta de incorporarse al Estado Islámico.
Según la Fiscalía, en 2025 abandonó Alemania y viajó al Líbano, desde donde pretendía continuar hacia Siria para integrarse a las filas de la organización terrorista.
Mientras permanecía en territorio libanés, habría establecido contacto con varias personas que creía que pertenecían al Estado Islámico. Sin embargo, fue detenido antes de poder continuar su viaje.
Posteriormente, un tribunal militar libanés lo condenó a tres meses de prisión por delitos relacionados con la incitación al conflicto religioso y sectario.
Tras cumplir esa pena, regresó a Alemania a finales de 2025 y fue arrestado apenas aterrizó en el aeropuerto de Berlín debido a la investigación que permanecía abierta en su contra.
El procedimiento judicial concluyó meses después con la condena dictada en mayo. Sin embargo, Ballout no ingresó inmediatamente en prisión.
El tribunal decidió suspender la ejecución de la pena después de valorar diferentes circunstancias, entre ellas el tiempo que el joven ya había permanecido detenido tanto en Líbano como en Alemania durante las investigaciones.
También tuvo en consideración que Ballout había confesado los hechos, que aseguraba haberse distanciado del Estado Islámico y que hasta ese momento no se había concretado ninguna amenaza violenta.
La decisión fue recurrida por la Fiscalía de Berlín, que reclamó una pena de cumplimiento efectivo al considerar insuficiente la condena suspendida.
Los investigadores también habían determinado que Ballout difundió durante 2024 propaganda vinculada al Estado Islámico a través de su cuenta de Instagram. Esa actividad fue incorporada como uno de los elementos utilizados por los fiscales para sostener la acusación por la preparación de un acto grave de violencia contra el Estado.
El nombre de Ballout regresó al centro de la atención el sábado, cuando las autoridades alemanas lo identificaron como principal sospechoso del ataque perpetrado en cercanías de las celebraciones del Orgullo LGBT en Berlín.
De acuerdo con la investigación, el atacante embistió con una camioneta a una multitud y posteriormente atacó a varias personas con un arma blanca. El hecho dejó una persona fallecida y otras 29 heridas.
“Todo lo que vemos aquí apunta a que estamos ante un ataque terrorista islámico”, declaró el ministro del Interior alemán, Alexander Dobrindt, al brindar una primera evaluación del episodio.
A partir de entonces comenzó un amplio operativo para localizar al sospechoso, que se prolongó durante casi 24 horas.
La búsqueda terminó este domingo cuando unidades especiales localizaron a Ballout en una zona de huertos urbanos del distrito de Spandau.
Según informó la Policía de Berlín, el sospechoso “corrió hacia nuestros agentes con un arma blanca”, situación que provocó la intervención con armas de fuego de efectivos del comando especial SEK.
Tras recibir los disparos, los servicios de emergencia intentaron reanimarlo en el lugar, pero no lograron salvarle la vida.
“A pesar de las medidas de reanimación iniciadas de inmediato por los bomberos de Berlín, falleció aún en el lugar de la intervención”, comunicó la Policía.
La investigación continúa ahora centrada en reconstruir las circunstancias del atentado, determinar si Ballout actuó solo y establecer el alcance de sus posibles vínculos con organizaciones o individuos relacionados con el extremismo islamista.