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Mbappé publicó una sentida carta tras el Mundial: “Duele y dolerá durante un tiempo”

El capitán de Francia lamentó no haber conquistado el título, valoró la Bota de Oro y agradeció el respaldo de los hinchas. También dejó un mensaje sobre su futuro en la selección.

Hoy 16:52

Casi dos semanas después de finalizar su participación en el Mundial 2026, Kylian Mbappé publicó una extensa carta para expresar su dolor por el cuarto puesto obtenido por la Selección de Francia.

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El delantero del Real Madrid reconoció que el premio individual como máximo goleador no consiguió aliviar la frustración de haberse quedado sin el título.

No nos llevamos a casa el trofeo colectivo. Duele, y dolerá durante un tiempo; no voy a fingir lo contrario”, escribió en su cuenta de Instagram.

Francia fue eliminada por España en las semifinales y posteriormente cayó por 6-4 ante Inglaterra en el encuentro por el tercer puesto. 

El orgullo por la Bota de Oro

Mbappé convirtió 10 goles durante el torneo y recibió la Bota de Oro. Además, alcanzó las 22 conquistas en Copas del Mundo y se transformó en el máximo anotador histórico de la competencia. 

Sin embargo, el atacante aclaró que habría cambiado ese logro personal por una nueva consagración con su seleccionado.

Estoy orgulloso de haber ganado la Bota de Oro, pero habría significado mucho más si hubiera ido acompañada de la Copa del Mundo”, manifestó.

También agradeció a sus compañeros y remarcó que sus goles fueron producto del trabajo colectivo, los pases y el esfuerzo realizado por todo el equipo.

La charla con Didier Deschamps

El capitán francés reveló que mantuvo una conversación con Didier Deschamps, aunque evitó brindar detalles sobre el contenido.

Ya le he dicho a Didier lo que tenía que decirle. Él lo sabe”, señaló antes de agradecerle al entrenador y a cada integrante del cuerpo técnico.

Mbappé también reconoció el trabajo del personal que acompañó a la delegación, desde fisioterapeutas y preparadores físicos hasta cocineros y conductores.

El agradecimiento a los hinchas

El delantero dedicó una parte importante de su mensaje a los fanáticos que siguieron los partidos desde Francia y a quienes viajaron para acompañar al equipo en los estadios.

Destacó que el público mantuvo su respaldo incluso durante los momentos más difíciles y definió el recorrido mundialista como una historia construida por millones de personas.

Finalmente, dejó en claro que continuará buscando nuevos objetivos con la camiseta francesa.

Este Mundial ha llegado a su fin, pero la historia continúa. Nuestro camino juntos está lejos de terminar”, concluyó.

El posteo completo de Kylian Mbappé luego del Mundial

Un mes de emociones. De superar nuestros límites. De orgullo al vestir los colores de Francia. Y, sobre todo, de pasión: la misma pasión que nos mueve en el campo y que los mueve a ustedes, ya fuera viéndolo desde casa o alentando en las tribunas. Eso es lo que vivimos juntos. Una historia increíble. No nos llevamos a casa el trofeo colectivo. Duele, y dolerá durante un tiempo; no voy a fingir lo contrario. Estoy orgulloso de haber ganado la Bota de Oro, pero habría significado mucho más si hubiera ido acompañada de la Copa del Mundo. Quizás les debíamos un final mejor. Pero no siempre podemos elegir cómo termina la historia. Lo que sí podemos elegir es qué ponemos en ella, y nosotros lo dimos todo. De eso sí podemos estar orgullosos.

Gracias a mis compañeros. Sin su trabajo, sus carreras, sus pases, sin el espíritu que nos llevó desde el primer partido hasta el último, jamás habría podido marcar tantos goles. Este premio le pertenece al equipo tanto como a mí. De niño, soñaba con jugar un Mundial. Tan solo uno. Ya he jugado tres, he ganado uno y este año he tenido el inmenso honor de ser el capitán de mi país. Nunca lo olvidaré.

Muchos de ustedes trasnocharon, algunos hasta bien entrada la noche, para vernos jugar al otro lado del océano. Se reunieron en casa, en bares, con la familia y los amigos, en Francia y mucho más allá. Otros estuvieron allí con nosotros en los estadios, envueltos en la bandera francesa. Niños con estrellas en los ojos. Hombres y mujeres de todos los orígenes y generaciones, unidos por la sencilla alegría de compartir el momento.

Nunca dejaron de creer en nosotros. Ni en los momentos más difíciles. Ni siquiera cuando menos lo merecíamos. Esta historia fue escrita por millones de manos, no solo por los once que estábamos en el campo de juego; todas ellas impulsadas por la misma pasión.

Ya le he dicho a Didier lo que tenía que decirle. Él lo sabe. Gracias a él, a todo su equipo, a los fisioterapeutas, a los cocineros, a los preparadores físicos, a los conductores y a todos los que trabajan entre bastidores —a quienes nadie ve y sin los cuales nada de esto habría sido posible—. Y gracias a todos los que nos recibieron y nos apoyaron en todo Estados Unidos.

En el fondo, el fútbol sigue siendo un juego. Un juego que nos tomamos muy en serio, que intentamos dominar durante toda la vida, pero un juego al fin y al cabo; y todo se reduce a lo mismo que cuando empezamos a jugar: un balón, un arco y el deseo de marcar. Por eso nos une de la manera en que lo hace.

Este Mundial ha llegado a su fin, pero la historia continúa. Habrá otros partidos, otras noches de verano e invierno en las que volveremos a reunirnos en torno a este mismo juego, con la misma ilusión intacta. Nuestro camino juntos está lejos de terminar.

Gracias por todo.