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La guitarra de árboles en Córdoba, un homenaje eterno al amor

En Córdoba, Argentina, un agricultor creó una gigantesca guitarra de árboles como homenaje a su esposa fallecida, convirtiendo el dolor en un arte visible desde el cielo.

Hoy 05:19

En el sur de la provincia de Córdoba, Argentina, se encuentra una historia de amor conmovedora representada por una gigantesca guitarra formada por miles de árboles, visible únicamente desde el aire.

Antes de su fallecimiento, Graciela expresó su deseo de construir una estancia con la forma de una guitarra, un instrumento al que tenía un profundo apego. Aunque el sueño quedó inconcluso, no fue olvidado.

Tras la pérdida de su esposa, Pedro Ureta decidió rendirle homenaje de la manera más simbólica: plantó alrededor de 7.000 árboles en un terreno de 25 hectáreas, creando una inmensa figura musical que le tomó cinco años completar.

Iniciado con la ayuda de sus hijos, el proyecto fue rechazado por paisajistas, lo que llevó a la familia a llevar a cabo la visión de Ureta. Con el paso de los años, los árboles comenzaron a crecer y la forma de la guitarra se definió claramente, convirtiéndose en una estructura natural visible desde el cielo.

La guitarra mide aproximadamente 1.100 metros de longitud y combina diversas especies de árboles, como cipreses y eucaliptos, que delinean las cuerdas, el contorno y el puente del instrumento. Un camino rural simula el clavijero, completando esta obra maestra natural.

Con el tiempo, esta obra se consolidó como un símbolo de amor y memoria. Ha sido captada en varias ocasiones por la NASA y es visible en Google Earth en las coordenadas 33°52'04.3" S 63°59'16.9" W.

Pedro Ureta falleció en 2019 a los 79 años sin haber sobrevolado jamás su creación debido a su miedo a volar. Sin embargo, su familia continúa preservando el lugar, asegurando que el legado de la pareja permanezca vivo.

“Luego de los días de lluvia, los colores se intensifican y se pueden ver todos los tonos del verde”, comentó su hijo Ignacio Ureta, resaltando la belleza cambiante de la obra a lo largo del tiempo.

Hoy, la guitarra de árboles sigue en pie, silenciosa pero poderosa, recordando que el amor verdadero puede transformarse en un paisaje perdurable.