El Tatengue se impuso por 4 a 1 ante el Verde por la séptima fecha del certamen.
Todavía falta mucho para que termine el Torneo Clausura, pero Unión y Sarmiento sabían que el partido tenía un peso especial. Para el Tatengue, era la posibilidad de seguir escalando en la Zona A y acercarse a los puestos de clasificación a la Copa Sudamericana por la Tabla Anual. Para el Verde, en cambio, representaba una oportunidad inmejorable de conseguir su quinta victoria consecutiva y tomar aire en la lucha por la permanencia.
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El contexto anticipaba un partido trabado, con mucha fricción y pocas situaciones claras. Y durante buena parte del encuentro eso fue exactamente lo que ocurrió. Pero cuando el partido necesitaba una aparición diferente para romper el cero, Cristian Tarragona sacó la varita y cambió la historia.
El capitán de Unión fue el encargado de romper el cerrojo. Cuando la monotonía se había adueñado del estadio 15 de Abril, Tarragona recibió cerca de la medialuna y sacó un tremendo derechazo desde unos diez metros que sorprendió a Ayala.
El arquero de Sarmiento poco pudo hacer ante el remate del delantero, que puso el 1-0 y le dio a Unión la ventaja que tanto le costaba encontrar.
El gol no modificó demasiado el desarrollo. El equipo de Leonardo Madelón continuó manejando el partido desde el orden y Sarmiento no encontraba demasiados caminos para generar peligro. La visita necesitaba reaccionar, pero esa obligación terminaría jugando a favor del Tatengue.
Con el resultado en contra, Sarmiento adelantó sus líneas y comenzó a buscar con mayor decisión el empate. El problema para el equipo de Facundo Sava fue que esa postura dejó espacios a las espaldas de sus defensores.
Unión encontró allí una de sus principales armas: el juego directo. El Tatengue aprovechó cada metro que dejó el Verde y volvió a golpear con contundencia.
Otra vez apareció Tarragona. El capitán aprovechó una de esas situaciones para marcar su segundo gol de la noche y establecer el 2-0, cuando todavía quedaba más de media hora por jugar.
El golpe fue demasiado fuerte para Sarmiento. La visita quedó atrapada por su propia desesperación y, en lugar de encontrar rápidamente el descuento, comenzó a cometer errores que Unión aprovechó al máximo.

El conjunto santafesino no perdonó las desatenciones del Verde y amplió todavía más la diferencia. Ignacio Malcorra y Erik Ramírez aparecieron para convertir y transformar el triunfo en goleada.
Sarmiento encontró algo de alivio con el descuento de Mavilla, pero la reacción llegó demasiado tarde. El 4-1 terminó reflejando la diferencia que se generó en un segundo tiempo en el que Unión fue mucho más efectivo y castigó cada espacio que encontró.
Así, el Tatengue se quedó con un triunfo fundamental en un partido que comenzó cerrado y terminó con una goleada inesperada. Para Unión, los tres puntos significan mucho más que una victoria: le permiten seguir creciendo en la Zona A y mirar con ilusión la pelea por la clasificación a la Sudamericana.
Para Sarmiento, en cambio, se terminó la ilusión de alcanzar la quinta victoria consecutiva y deberá volver a enfocarse rápidamente en la lucha por los promedios.
En una noche que pedía una figura capaz de romper el molde, Tarragona sacó la varita, marcó por duplicado y condujo a Unión a un triunfo tan contundente como necesario.