La venta del volante al Atlas de México modificó los planes del Xeneize, que tiene tiempo hasta el lunes para incorporar y evalúa aprovechar el cupo disponible por la lesión de Tomás Aranda.
Boca cambió sus planes en el mercado de pases después de la salida de Kevin Zenón. El volante fue transferido al Atlas de México y, aunque el Xeneize parecía haber cerrado su participación en el mercado, desde el cuerpo técnico de Rodolfo Arruabarrena consideran que su partida representa un problema y no descartan sumar un quinto refuerzo.
En las últimas horas llegaron varios ofrecimientos a Brandsen 805 y las alternativas están bajo análisis. Sin embargo, por el momento ninguna de las opciones terminó de convencer y Boca todavía no tiene un nombre apuntado para ocupar el lugar que dejó Zenón.
El Xeneize cuenta con la posibilidad de incorporar debido a la lesión de Tomás Aranda, que le permitió liberar un cupo. De todas maneras, el tiempo es un factor determinante, ya que Boca tiene hasta el lunes para concretar una nueva incorporación y cualquier operación deberá realizarse a contrarreloj.
Además, como el Transfer Matching System (TMS) se encuentra cerrado, el próximo refuerzo deberá estar jugando actualmente en el fútbol argentino o ser un futbolista libre desde antes del 2 de septiembre de 2026. Esa condición reduce las alternativas disponibles para el equipo de Arruabarrena.
En cuanto a la operación por Zenón, Boca tenía el 80% de los derechos económicos y acordó su transferencia al Atlas por seis millones de dólares, de los cuales 4,8 millones quedarán para el Xeneize. El zurdo no era titular habitual, pero sí una de las principales opciones de recambio: disputó nueve partidos bajo las órdenes de Arruabarrena y marcó un gol, en el empate de la semana pasada frente a Gimnasia de Mendoza.