El primer ministro israelí defendió los ataques contra Irán, cuestionó a las delegaciones que abandonaron el recinto y volvió a rechazar las acusaciones de genocidio por la ofensiva en Gaza.
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, afirmó este jueves ante la Asamblea General de las Naciones Unidas que el gobierno de Irán terminará cayendo y defendió la ofensiva militar contra las instalaciones nucleares iraníes. Su discurso se desarrolló ante un recinto parcialmente vacío, luego de que numerosas delegaciones abandonaran la sala cuando tomó la palabra.
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Al comenzar su intervención, varios representantes se retiraron en señal de protesta por las acciones militares de Israel en Gaza. Netanyahu respondió a quienes dejaron sus asientos y los calificó de “cobardes morales”, mientras los instó a abandonar definitivamente la sala si no querían escuchar su exposición.
Uno de los principales ejes del discurso fue el conflicto con Irán. Netanyahu sostuvo que la destrucción de las instalaciones nucleares iraníes fue una decisión difícil de ejecutar, pero aseguró que para él fue “una de las decisiones más fáciles” que tomó como primer ministro, porque, según afirmó, de no haber actuado “todos estaríamos muertos”.
En ese contexto, el mandatario israelí anticipó una eventual caída del gobierno iraní y sostuvo que “el régimen asesino será derrocado” por sus propias acciones. También afirmó que, según su visión, la población iraní podrá alcanzar mayores niveles de libertad en el futuro.
Durante su exposición, Netanyahu también cuestionó a distintos gobiernos y dirigentes internacionales por sus posiciones frente a Israel. Entre ellos mencionó a Turquía, Qatar y varios países europeos, a los que acusó de adoptar posturas contrarias a Israel. Estas afirmaciones fueron realizadas por el propio primer ministro durante su discurso ante la Asamblea General.
Otro de los momentos destacados ocurrió cuando Netanyahu mostró un dispositivo de Starlink. Según explicó, la tecnología podría permitir a los ciudadanos iraníes acceder a información y ejercer la libertad de expresión. El primer ministro indicó que dejaría el dispositivo en manos de las autoridades de la Asamblea para que fuera entregado a la delegación iraní, que no estuvo presente durante su intervención.
La situación en Gaza también ocupó un lugar central. Netanyahu rechazó las acusaciones de que Israel haya cometido genocidio y sostuvo que las operaciones militares de su país están dirigidas contra Hamas. En su discurso afirmó que acusar a Israel de genocidio constituye, según sus palabras, “la mayor mentira del siglo”.
El primer ministro israelí también volvió a confrontar públicamente con Zohran Mamdani, alcalde de Nueva York, quien había definido a Netanyahu como “criminal de guerra”. Durante su intervención ante la ONU, Netanyahu rechazó esas acusaciones, lo acusó de difundir falsedades sobre Israel y defendió nuevamente las acciones de su gobierno.
El discurso se produjo en medio de una fuerte tensión internacional por los conflictos de Medio Oriente y de crecientes cuestionamientos a las operaciones militares israelíes en Gaza. La salida de numerosas delegaciones dejó amplios sectores de la Asamblea General vacíos durante una parte de la intervención de Netanyahu.
De esta manera, Netanyahu utilizó su intervención ante la ONU para defender la estrategia militar de Israel, reivindicar los ataques contra Irán, cuestionar a sus críticos y anticipar, en sus propios términos, una futura caída del actual gobierno iraní.