La mejor liga de básquet del mundo pone en marcha una nueva temporada después de un mercado de pases repleto de movimientos históricos.
La espera terminó. La NBA pone en marcha la temporada 2026/27 con un escenario completamente renovado, grandes figuras que cambiaron de equipo y varios candidatos dispuestos a pelear por el campeonato. Los New York Knicks, vigentes campeones, buscarán conseguir el bicampeonato, mientras que LeBron James afrontará un desafío histórico con los Philadelphia 76ers y Luka Doncic asumirá el liderazgo absoluto de Los Ángeles Lakers.
El mercado de pases provocó un verdadero terremoto en la liga estadounidense. El desembarco de Giannis Antetokounmpo en Miami Heat y el sorprendente traspaso de LeBron James a Philadelphia modificaron el equilibrio de fuerzas entre las conferencias y elevaron las expectativas de una temporada que promete emociones fuertes.
En medio de este panorama, el básquet argentino afrontará nuevamente una realidad poco alentadora: por cuarto año consecutivo no habrá representantes nacionales en la NBA.
Los New York Knicks comenzarán la temporada con un objetivo claro: defender el campeonato conseguido después de 53 años sin títulos.
La franquicia neoyorquina logró romper su histórica sequía al imponerse frente a San Antonio Spurs en las Finales, una conquista que devolvió la gloria al Madison Square Garden.
Con Jalen Brunson consolidado como líder y principal referente del equipo, la dirigencia apostó por mantener la estructura que permitió alcanzar el campeonato.
En ese sentido, aseguró la continuidad de piezas importantes como José Alvarado, Landry Shamet y Jordan Clarkson, con la intención de sostener la competitividad del plantel.
El desafío será conseguir un bicampeonato, una hazaña que ninguna franquicia logra desde los Golden State Warriors en 2018.
Sin embargo, la Conferencia Este promete una competencia intensa, con equipos como Cleveland Cavaliers, Boston Celtics y Philadelphia 76ers preparados para disputar el protagonismo.
Uno de los movimientos más impactantes del mercado fue la salida de LeBron James de Los Ángeles Lakers después de ocho temporadas.
A sus 41 años, el máximo anotador histórico de la NBA decidió incorporarse a los Philadelphia 76ers, donde afrontará la temporada número 24 de su extraordinaria carrera.
El experimentado alero compartirá equipo con figuras como Joel Embiid, Tyrese Maxey y Jaylen Brown, conformando uno de los planteles más ambiciosos de la Conferencia Este.
LeBron dejó en claro que su llegada a Philadelphia responde a un objetivo concreto: volver a conquistar un campeonato.
"No dejé a mi familia para perder en la segunda ronda", aseguró el Rey, reflejando sus aspiraciones para esta nueva etapa.
Su incorporación representa uno de los grandes atractivos de la temporada, tanto por su vigencia como por la posibilidad de ampliar una trayectoria repleta de récords.
Mientras Philadelphia celebra la llegada de James, Los Ángeles Lakers comenzarán una nueva era con Luka Doncic como principal figura.
El talentoso base esloveno afrontará su segunda temporada en California con la responsabilidad de conducir a una de las franquicias más importantes del básquet mundial.
Acompañado por Austin Reaves, Doncic contará con un plantel reforzado por nombres como Walker Kessler, Quentin Grimes, Collin Sexton y Sandro Mamukelashvili.
La dirigencia angelina apostó por construir un equipo competitivo alrededor del exjugador de Real Madrid, quien no ocultó sus aspiraciones para esta campaña.
"Realmente, diría que el campeonato. Si ese no es tu objetivo, no sé qué estás haciendo aquí", expresó Doncic.
Con el liderazgo del esloveno, los Lakers buscarán mantenerse entre los principales aspirantes de la Conferencia Oeste.
Otro de los grandes protagonistas del mercado fue Giannis Antetokounmpo, quien trasladó su talento a Miami Heat en uno de los fichajes más resonantes de la temporada.
La llegada del astro griego representa una apuesta de la franquicia de Florida para volver a competir por el campeonato y convertirse en uno de los equipos más peligrosos de la Conferencia Este.
Por su parte, en el Oeste todas las miradas también estarán puestas en Victor Wembanyama, la joven estrella de San Antonio Spurs.
El gigante francés viene de protagonizar una campaña extraordinaria que llevó a los Spurs hasta las Finales de la NBA, donde terminaron cayendo frente a los Knicks.
Ahora, Wembanyama buscará revancha y tendrá como objetivo consolidar a San Antonio entre las principales potencias de la competición.
Más allá del protagonismo de las grandes estrellas internacionales, la nueva temporada también dejará una noticia negativa para el básquet nacional.
Por cuarto año consecutivo, Argentina no tendrá jugadores en la NBA, una ausencia que refleja la dificultad de recuperar presencia en la máxima competencia del mundo.
El último argentino en disputar minutos en la liga fue Facundo Campazzo, quien tuvo un breve paso por Dallas Mavericks a finales de 2022.
Desde entonces, ningún jugador nacional consiguió volver a sumar minutos en la competición, prolongando una sequía que contrasta con las épocas de grandes representantes argentinos en Estados Unidos.
De esta manera, la NBA 2026/27 comenzará con múltiples atractivos: los Knicks intentando defender la corona, LeBron James buscando otro título con Philadelphia, Luka Doncic al frente de los Lakers y Antetokounmpo estrenando camiseta en Miami.
Una temporada que promete grandes enfrentamientos, nuevas rivalidades y una intensa lucha por el trofeo Larry O'Brien, el premio más deseado del básquet mundial.

El inicio de la NBA 2026/27 también confirmará la continuidad de una ausencia importante para el básquet nacional.
Por cuarto año consecutivo, Argentina no contará con representantes en la máxima liga del mundo. El último jugador albiceleste en sumar minutos fue Facundo Campazzo, durante su paso por Dallas Mavericks a finales de 2022.
Mientras tanto, todas las miradas estarán puestas en los principales candidatos al campeonato, las nuevas sociedades entre las grandes estrellas y la posibilidad de que los New York Knicks vuelvan a conquistar el trofeo Larry O'Brien.