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Regionales

Detenidos por extorsión y amenazas en San Miguel de Tucumán

Dos hombres fueron detenidos en San Miguel de Tucumán acusados de usura y extorsión, enfrentando prisión preventiva y arresto domiciliario por sus delitos.

Hoy 17:24

En un reciente caso judicial en San Miguel de Tucumán, un hombre de 34 años y un chofer de una aplicación de transporte de 37 años han sido acusados de usura agravada y extorsión. La situación se desencadenó tras la denuncia de una familia que sufrió amenazas y violencia por parte de estos individuos, quienes formaban parte de una banda de prestamistas. La investigación fue llevada a cabo por la Unidad Especializada de Usurpaciones, Estafas y Cibercriminalidad II del Ministerio Fiscal, que está bajo la dirección de Diego Hevia.

Durante una audiencia celebrada el día miércoles, la auxiliar fiscal, Lucia Ruiz, solicitó la prisión preventiva para ambos acusados por un periodo de 45 días. El juez, sin embargo, decidió otorgar arresto domiciliario al chofer, dado que su papel en el caso fue considerado como partícipe secundario en el acto de extorsión. La representante del Ministerio Fiscal destacó que "Fueron varias las amenazas con un esquema de cobro extorsivo".

El relato de los hechos revela que el acusado de 34 años ya cuenta con un historial delictivo, con una causa en trámite en el sistema conclusional, cuyo debate está programado para abril de 2027. Entre los meses de diciembre de 2025 y enero de 2026, junto a otros cómplices, este individuo aprovechó la necesidad económica de una pareja, a quienes ofrecieron un préstamo informal de $6.000.000 bajo condiciones que implicaban intereses exorbitantes.

Este préstamo fue el inicio de un plan sistemático de intimidación que incluyó llamadas y mensajes amenazantes. Como resultado de este hostigamiento, las víctimas se vieron obligadas a entregar un total de $16.000.000 en efectivo y transferencias, además de una motocicleta y un teléfono celular de alta gama. La familia amenazada se encontraba en su hogar al momento de los hechos, lo que incrementa la gravedad de la situación.

El lunes 12 de octubre, alrededor de las 22:55 horas, el imputado, junto con otro cómplice, se presentó en el domicilio de las víctimas. En ese momento, la mujer y su hijo menor de edad estaban presentes, lo que añade un componente de riesgo significativo a la situación. El chofer también llegó en un Chevrolet Prisma, participando activamente en el acto de intimidación.

La utilización de violencia física e intimidación grave a través de un arma de fuego ha sido un aspecto crítico de este caso, evidenciando la gravedad de los delitos que enfrentan los acusados. Las autoridades están comprometidas en desarticular esta red de crimen organizado que ha causado estragos en la comunidad.