No significan precisamente anhelos que debas cumplir o que te definan, son pensamientos y fantasías que te liberan y demuestran lo que tu cabeza puede hacer para entretenerte.
¿De vez en cuando te sorprendes fantaseando con otra mujer? ¡No te asustes! Es más normal de lo que crees y a todas puede pasarnos.
Las fantasías sexuales hacen bien
Si creciste pensando que fantasear con algo sexual era malo, te equivocas, porque hoy sabemos que es parte de una sexualidad saludable y que puede hacerte bien algo de imaginación.
No significan precisamente anhelos que debas cumplir o que te definan, son pensamientos y fantasías que te liberan y demuestran lo que tu cabeza puede hacer para entretenerte.
Aunque no lo creas, todo el mundo las tiene, y pueden ser de las más diversas: tríos, dominación, exposición, sexo con extraños y muchas otras, entre las que se encuentra la que a ti te concierne: una fantasía lésbica.
¿Por qué piensas que es malo?
Primero reflexionemos acerca de algo esencial: una fantasía sexual es algo íntimo, ¿por qué debería ser malo? ¿Le haces mal a alguien? ¿A ti misma? ¡No! ¡No es nada! Es solo una fantasía que guardas en tu interior y que no te lastima ni lastima a los demás.
Ahora pensemos en lo que más te asusta: ¿crees que eres lesbiana? ¿crees que por esta fantasía debes ser homosexual? Bueno, empecemos despacio con esta afirmación: Que tengas fantasías sexuales con otra mujer no significa que realmente eres lesbiana, ni tampoco que debas hacerlas realidad.
Fantasear con sexo lésbico es especialmente atractivo para las mujeres que nunca lo vivieron. Después de todo, ya sabes lo que se siente hacerlo con un hombre, pero con una mujer suena fantástico, pues conoce cómo puede hacerte encender. Las fantasías con otra mujer se manifiestan más por curiosidad que por ganas de cumplirlas.
Las fantasías lésbicas son normales
No quieren decir que estás enloqueciendo, ni que estás reprimida ni nada que pueda sonar malo. Cada una tiene sus fantasías y ni te imaginas la cantidad de mujeres que comparten una como la tuya aunque no lo digan.
Las lésbicas forman parte de una gran variedad de fantasías que todas experimentamos alguna vez en la vida y que no hacen daño, por lo tanto, no debes temer ni reprimir.
La sociedad tiende a hacer siempre las cosas buenas o malas, blancas o negras, heterosexuales u homosexuales, aunque la imaginación humana es sin dudas bisexual. ¡No hay nada que temer!