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Regionales

Córdoba: un hotel de Alta Gracia ofrece el “servicio de siesta”

Tiene tarifa específica para esa modalidad, que permite ocupar una cama de 13 a 17. Sobre todo es usado por viajantes.

19/08/2016

Pagar en un hotel pero sólo para dormir la siesta. Eso es posible en Alta Gracia, donde está el primero en Córdoba en ofrecer ese servicio.

El hotel Hispania, ubicado en barrio Pellegrini de esta ciudad, es el “dueño” de esa innovación. Fernando Faraco, director de la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica de Córdoba, remarcó la originalidad de la propuesta y señaló que no conoce otra en esta provincia.

Faraco lo comparó con el day use: “Ese sí es un servicio que está más extendido; consiste en el uso de las instalaciones hasta la noche, sin pernocte. Pero no sabía que el Hispania ofrece la siesta; eso sin dudas aporta a la oferta del lugar”, consideró.

En el mostrador del restaurante y hostal Hispania, cada mediodía se pelean dos aromas: los resabios de las masas horneadas pierden la batalla frente al perfume de pescados y mariscos, los elegidos del lugar. Los comensales se dividen entre los que asisten a la cafetería y los que concurren al tradicional reducto culinario, que funciona desde 1910, para almorzar o cenar.

En la recepción está Paloma, una de las propietarias. Oriunda de Badajoz (España), sonríe para explicar el distintivo servicio de siesta que ofrecen. Lo primero que aclara es que no es nuevo, sino una tradición que existe desde hace más de 25 años. “¿Que si me he topado con historias, por esto de la siesta? Imagínese, en tantos años”, responde Paloma.

Por 265 pesos se accede a una cama simple para dormir la siesta y por 465 pesos la cama es doble. “La siesta doble es con cama matrimonial, no el doble de tiempo. Pasa que como ustedes llaman a esas habitaciones dobles, a la siesta le pusieron ese nombre”, precisa Paloma. “Muchos preguntan si se duerme el doble”, acota.

Los “durmientes” pueden estar hasta cuatro horas de siesta en la habitación: de 13 a 17. “Es el tiempo en el que disponemos de las habitaciones libres”, informa la encargada. El servicio sirve, muchas veces, para reponer energías antes de seguir un viaje.

Una consulta no deja de aparecer: a la siesta doble del Hispania le corren las generales de la ley, y claro que puede ser apta para el amor fugaz. Pero el espíritu del lugar, un emprendimiento familiar, es bien otro.

“La gente vienen a almorzar, le agarra sueño y dice: ‘descansemos un poco’”, apunta Paloma. De paso, se le escapa una confesión: “Los que más buscan el servicio son los visitadores médicos”.

En tiempos en que los hoteleros plantean quejas por la baja rentabilidad del sector, el servicio de siesta podría empezar a ser imitado por más establecimientos.


Fuente: La voz del Interior