El presidente de los EE.UU. dice que los mantendrá "hasta que el muro esté construido". No pudo precisar cuánto costará ese despliegue de fuerzas
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aflojó este jueves la presión sobre México al aplaudir en Twitter sus "fuertes leyes migratorias", mientras se prepara para enviar "entre 2.000 y 4.000" militares de la Guardia Nacional a la zona limítrofe para combatir la inmigración irregular.
"Entre 2.000 y 4.000", dijo Trump al ser preguntado por cuántos miembros de la Guardia Nacional enviará a la frontera, en declaraciones a periodistas en el avión que le llevaba de vuelta a Washington desde Virginia Occidental.
"Probablemente los mantendremos a todos o a una parte grande de ellos" hasta que el muro esté construido, añadió Trump antes de abordar el avión que le llevaba de vuelta a Washington desde Virginia Occidental.
Y dijo que su Gobierno todavía está "viendo" cuánto dinero costará ese despliegue a los estados fronterizos.
Trump, no obstante, comenzó el día alabando en Twitter al Gobierno mexicano por haber puesto fin a la caravana de cientos de inmigrantes centroamericanos que recorre México.
"La caravana está disuelta en gran medida gracias a las fuertes leyes migratorias de México y su voluntad para usarlas de modo que no se causase una gigantesca escena en la frontera", afirmó Trump, quien terminó su mensaje en Twitter con la frase: "¡Detengamos las drogas!".
Sin embargo, los integrantes de la caravana aseguraron este jueves que continúan con su recorrido por México, aunque no planean llegar a EE.UU. sino que culminarán su trayecto en la capital mexicana.
Trump, además, consideró que los niveles de detenciones en la frontera con México siguen siendo "inaceptables", aunque el anterior año fiscal (de octubre de 2016 a septiembre de 2017) se registró la cifra más baja de arrestos desde 1971, con 310.531 detenciones.
En declaraciones a la prensa en la Casa Blanca, la secretaria de Seguridad Nacional, Kristjen Nielsen, atribuyó la decisión de desplegar la Guardia Nacional -un cuerpo de reserva de las Fuerzas Armadas- al aumento de detenciones en la frontera en febrero y marzo de este año.
Específicamente, en febrero los arrestos aumentaron un 55% con respecto al mismo mes del año anterior, mientras que el incremento en marzo fue del 200%. "Estamos en un punto de crisis y queremos acabar con ello antes de que aumenten más", afirmó Nielsen.
Además, especificó que la Guardia Nacional apoyará a los agentes fronterizos en operaciones aéreas para detectar actividades ilegales, así como en labores como reparación de vehículos, y ofrecerá cuidados médicos a los inmigrantes que lo necesiten. "Lo que haremos será liberar a los agentes fronterizos para que pueden hacer cumplir la ley", indicó.
La ley estadounidense prohíbe usar a los militares para tareas de seguridad y orden público a nivel nacional, por lo que los miembros de la Guardia Nacional tendrán un papel limitado en la frontera y no podrán dedicarse a detener inmigrantes que lleguen a la zona limítrofe.
La Cancillería mexicana afirmó este miércoles en un comunicado que los militares de la Guardia Nacional "no portarán armas", aunque Nielsen rechazó confirmar si eso es cierto, y aseguró que "continúan las negociaciones" tanto con el Ejecutivo mexicano como con los estados fronterizos.
Los gobernadores republicanos de Texas, Arizona y Nuevo México ya han respaldado la iniciativa de Trump, y falta que se posicione California, que por su tamaño y por su claro dominio demócrata se ha erigido en uno de los principales contrapesos a las políticas del presidente, especialmente en materia migratoria.