Hasta el momento, más de diez dispositivos fueron enviados por correo a personalidades de la oposición.
Dos nuevos paquetes bomba fueron hallados este viernes, sumando ya 12 dispositivos enviados por correo a personalidades de la oposición en Estados Unidos. Esta vez fue el turno para el senador demócrata por Nueva Jersey Cory Booker, y el ex director de Inteligencia Nacional, James Clapper.
"El FBI confirma que un 11º paquete fue encontrado en Florida, de apariencia similar a los otros, dirigido al senador Cory Booker", indicó este viernes la policía federal en Twitter. Poco después, otro paquete era hallado en una oficina postal en el centro de Manhattan, dirigido a Clapper.
Clapper es un teniente general retirado de la Fuerza Aérea, quien luego pasó a ocupar altos cargos en Inteligencia.
En tanto, el paquete enviado Booker fue interceptado en el Sur de la Florida.
Por ahora todos los caminos parecen conducir a Florida, más concretamente a una estación postal en Opa-locka, Miami, de donde habrían salido varios de los artefactos explosivos enviados a personalidades de la oposición, incluidos desde el ex presidente Barack Obama hasta el actor Robert De Niro.
El FBI presta atención ahora al sur de la Florida. Hay un dato común, todos los paquetes tenían por remitente la dirección de la diputada demócrata de Florida Debbie Wasserman (quien también recibió un explosivo), expresidente del Comité Nacional Demócrata, cuyo nombre fue escrito con errores, dijo el FBI.
Según la información que pudo obtener el Servicio Postal de EE.UU., la investigación puso la lupa sobre ciertos centros de correo en Florida, incluido en Opa-locka, que la policía de Miami-Dade revisó con perros este jueves.
La policía envió un escuadrón antibombas a un edificio del Servicio Postal para cooperar con los agentes federales "como parte de la investigación en curso sobre paquetes sospechosos" encontrados en otros lugares, dijo la Policía de Miami-Dade en Twitter.
Ahora, los investigadores buscan a una persona y los motivos de lo que consideran un bizarro complot contra los críticos del presidente Trump.
"Vamos a identificar y a arrestar a la o las personas responsables", prometió el comandante de la policía de Nueva York, James O'Neill, en una rueda de prensa en la que no quiso adelantar detalles de la investigación. "Es algo que está en desarrollo", explicó.
Los investigadores dijeron a la agencia AP que los dispositivos no eran trampas caza bobos, es decir listos para detonar al abrir los paquetes. Pero no se tiene en claro aún si los artefactos fueron fabricados de manera rudimentaria o si fueron elaborados deliberadamente para no dañar a nadie.
"Los dispositivos deben considerarse peligrosos", advirtió el Comisionado de la Policía de Nueva York James O'Neill. Y agregó que los paquetes contienen "dispositivos vivos" que deben ser manipulados con "extrema seriedad".
Las bombas comenzaron a llegar el lunes. El primero en recibir un paquete fue el multimillonario George Soros. El miércoles siguieron Hillary Clinton, Barack Obama... y la lista siguió ampliándose hasta la noche del jueves cuando un dispositivo habría llegado a Time Warner Center. El centro fue evacuado por precaución.
En un clima político polarizado por las legislativas de mitad de mandato del 6 de noviembre, vistas como un referendo sobre la gestión de Trump, el mandatario reaccionó primero llamando a la unidad y condenando los "actos de violencia política", pero luego volvió a atacar a los medios de comunicación.
"Una gran parte de la ira que vemos hoy en nuestra sociedad es causada por el reporte intencionalmente falso e inexacto de los principales medios de comunicación a los que me refiero como noticias falsas", tuiteó Trump el jueves.
Fuente: Clarín.