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Locales

Joven santiagueña no pudo volver por la pandemia y hoy pinta murales por Europa y Asia

Daniela es abogada y en sus tiempos libres estudiaba arte con el profesor Ricardo Touriño. Hoy ese pasatiempo se convirtió en su principal trabajo y lo despliega por el mundo.

28/06/2021

En enero de 2020, Daniela Moreno, una joven abogada santiagueña tenía programado un viaje por 3 meses por Francia y otros países. Pero toda esa historia cambió cuando el 7 de marzo por la pandemia que afectaba a todo el mundo, la dejó “atrapada” en Sri Lanka, país en el que se encontraba en ese momento. Las fronteras se cerraron y estaba sola.

Después de dos meses en la isla del sur de Asia y con pocas expectativas de poder regresar a la Argentina, o moverse a otro país, sintió que definitivamente todos sus planes estaban arrebatados, y las ilusiones de volver a su casa eran cada día más lejanas. La rutina de su trabajo como abogada en nuestra provincia se diluía cada vez más.

La espera del envío de un vuelo de Repatriación a Sri Lanka era casi imposible.

“En ese momento el personal de la embajada Argentina se comunicó conmigo para ofrecerme ayuda psicológica, y para mi fue un gran soporte, sabía que lo único que no podía perder era mi equilibrio emocional. Desde ese momento hice un trabajo interno fuerte para poder transformar aquella excepcional circunstancia en una oportunidad en mi vida, y en este proceso tuvo que ver el arte de pintar. Si bien mi profesión es la de abogada, profesión que ejerzo desde los 22 años,  siempre tuve sensibilidad para arte. Así es que por 5 años como un hobby tomé clases de pintura con el maestro Ricardo Touriño, hoy maestro y amigo, persona que respeto y quiero por su generosidad para enseñarme a manejar los pinceles y jugar con los colores. En aquel momento si bien me encontraba en una isla que es un paraíso, no quería que mis días se transformen en una monotonía o en una constante espera de soluciones mágicas que  no llegarían,  es así que me inscribí en una famosa pagina on line para buscar trabajo en proyectos de arte. Y desde ahí empecé a escribir otra historia”, cuenta parte de su experiencia, Daniela Moreno a Diario Panorama.

Daniela Moreno Daniela Moreno

Pasaron apenas dos días para que tuviera su primera entrevista on line y ahí le confirmaron un trabajo para hacer un mural en un hotel en la ciudad de Kalpitiya, al norte de Sri Lanka; desde ahí hasta el día de hoy,  no dejó de pintar. “En ese hermoso lugar comencé un camino de puras satisfacciones, logré pintar en 8 países (Francia, España, Suiza, Indonesia, Sri Lanka, Eslovenia, Turquía y Croacia y en 17 ciudades, Paris, Arenthon, Barcelona, Ginebra, Zurich, Bali, Lombok, Mirisa, Kalpitilla, Colombo, Estambul, Cappadocia, Egirdir, Dacta, Olympod, Kas, Pakostane. Actualmente me encuentro en Croacia en una ciudad pequeña frente al mar mediterráneo llamada Pakostane también llevando a cabo un proyecto de arte”, agrega Daniela.

La pintura, un pasión que la sorprendió para bien

-¿Por qué comenzaste a pintar?

Daniela Moreno Daniela Moreno

-Yo comencé a pintar porque para mi es una terapia, es un momento muy personal donde no existe nadie entre mi obra y yo, es una manera de dejar algo en otro y eso trae recompensa. Es un momento perfecto que me hace bien.  No me estresa el resultado porque no tengo dudas que mi trabajo será valioso, nada que salga desde adentro puede ser vacío o sin contenido, puede tener mayor o menor valor artístico pero es verdadero y nadie es indiferente a ello.

-¿Cuál fue tu mejor experiencia en este año y medio de viaje?

-No tengo una, son muchas. Pero despertar cada día en un lugar distinto, con la adrenalina de que hay algo nuevo por descubrir y la incertidumbre de no saber que acontecerá y quienes te acompañarán en esa etapa del camino, esa es mi mejor experiencia.

Daniela Moreno Daniela Moreno

-¿Es difícil vivir fuera del país?

No es difícil, siempre hay posibilidades, siempre hay una puerta que se abre, pero a todo lugar que vayas deberás llevar contigo: valor, entusiasmo y compromiso. Creo en la idea de que somos creadores de los que nos acontece y no se puede construir algo si no hay un fuerte compromiso con lo que estamos haciendo. Pienso que el irte del país no te garantiza una mejor vida o mayor bienestar. Cuando nos movemos de lugar nos vamos con todo lo que somos y si estas vacío de herramientas, el lugar no modificará tu bienestar.

Daniela Moreno Daniela Moreno

-¿Qué sentiste al quedar sola y atrapada en un lugar tan lejano a Santiago?

- En todo momento confié, yo creo en Dios,  sabía que estaba allí porque era el mejor lugar donde podía estar, y la forma de vivirlo dependía de mi, yo quería que fuese el mejor lugar y la mejor oportunidad y así fue. Y eso no significa que fuera fácil, sentí miedo muchas veces y perdí cosas y personas que amo.

- ¿Qué país te gusta o te llamó la atención?

- Un país en el que disfruté vivir unos meses es Suiza, estuve en la ciudad de Ginebra, Zurich, Louzana y Emmental, miraba con admiración una sociedad que funciona bien, que hay seguridad, es limpia y muy ordenada. Tienes muchas normas que cumplir y si no lo haces las multas son carísimas y no existe la opción de no pagar una infracción. Es un país sin pobreza. En esa clase de países tienen la posibilidad de aprender para luego copiar y hacer.  Pero ese tiempo también me permitió descubrir algunos puntos negativos, porque no hay sociedades perfectas. Un suizo no acostumbra invitar a su casa a tomar un café o comer una rica cena a un amigo y casi imposible a un desconocido, tampoco rompería su rutina para ir a tomar una cerveza con una amigo, ya que éste es un acontecimiento que se programa una o dos semanas antes. Entonces nada es espontáneo, y circunstancial, y eso me gusta de mi tierra, y que además una persona te abra su puerta sin conocerte y te siente en su mesa es un gesto de amistad y generosidad que me encanta.

Estuve en agosto del año pasado en París cuando empezó el segundo lockdown, y ver París vacío, sin una persona es una foto mental que no olvidaré. Estar en Turquía seis meses también fue una experiencia maravillosa. Realmente es un país encantador, un país que seduce, desde su increíble Estambul con sus mezquitas, hasta su aromática comida, su variedad de tés, y a diferencia de Suiza, allí si puedes encontrar personas que te sentarán a su mesa sin conocerte, de hecho es muy común el "causerfin",  una modalidad de hospedaje gratuito para recibir viajeros en sus casas por el solo hecho de tener un intercambio cultural.

Daniela Moreno Daniela Moreno

- ¿Cómo ven a la Argentina en otros países?  

-La sensación que tengo es que cuando te alejas todo se desdibuja. En Sri Lanka por ejemplo mucha gente no conoce donde está ubicado nuestro país, pero si pueden reconocer América del Sur,  entonces tu frontera se hace más grande y sos "latino" tu pertenencia es mas grande, dejas de ser argentino para identificarte como un latino. Y todo viajero tiene la fantasía de conocer América Latina, y entonces te preguntan si es seguro viajar por estos países, es un poco triste, porque ese interrogante es casi obligatorio y ahí comprendes que la inseguridad en Latinoamérica es tan conocida como su majestuosa belleza.

Daniela Moreno Daniela Moreno

- ¿Qué beneficios encontraste al irte ?  

- Muchos, te diría todos. Siempre se puede volver,  entonces el beneficio es amplio. La distancia te da una mirada panorámica, igual que cuando tomas una selfie y luego agrandas la toma fotográfica, te permite ver lo que hay alrededor. A mí la distancia me ayudó a ubicar todo en su lugar, confirmé el lugar valioso que tiene mi familia, hoy identifico con claridad mis verdades amigos y el peso de tener cosas materiales. Es un aprendizaje.

- ¿Es difícil estar lejos de la familia?  

- No fue difícil para mi estar lejos de mi familia, ellos están presentes a través de la distancia y encontré personas en el camino con las que he creado lazos afectivos que te sostienen. Pero si es difícil no estar con ellos cuando te necesitan ¡es terrible! tienes que manejar el sentimiento de culpa. Y también  es duro para mí no ver cada día crecer a mis sobrinos.

- ¿Te irías de Argentina a vivir a otro país definitivamente?  

Sí, me iría de Argentina, pero no por algún desencanto o porque crea que no puedo crecer en mi país, sino porque como te dije antes, es un aprendizaje constante estar fuera de todo lo que conoces, comunicarte en otra lengua, insertarte en otra cultura,  yo creo que te haces más amplio, y eso me gusta.  Cuando vivo en Santiago del Estero yo tengo un nombre y un apellido,  y soy hija de, hermana de, amiga de, cuando estás lejos, nadie conoce de dónde vienes, te valoran por lo que sos en ese momento presente”.