Aunque parezca difícil de creer, todavía hay lugares donde no saben lo que es padecer el virus que ha golpeado tanto al mundo, pero si de sufrir emociones en este caso. La presidente Marcela Lazo habló con Noticiero 7 al respecto.
Colonia Jaime es una de las comunidades que hasta el momento no presentó ningún contagio por coronavirus y esto es gracias al estricto protocolo que llevan a cabo en el lugar, las 90 personas que conviven allí no pueden recibir visitas de familiares sin que los mismos deban realizar un protocolo o viceversa si deciden salir de la comunidad, además claro de una higiene impecable.
Desde Noticiero 7 dialogaron con la presidenta Marcela Lazo quien contó cómo son los cuidados que mantienen para evitar los contagios.
"Viene siendo un proceso bastante complejo, al ser 90 personas somos 24 familias, todos tenemos familia afuera de la comunidad y esa relación nos ha llevado a muchas horas de reuniones, de diálogos permanentes, de acuerdos, para poder trabajar en las emociones que genera el hecho de no ver a nuestra familia y amigos", expresó Lazo.
Y continúo: "Después el respetar el protocolo establecido de la Nación, Provincia y el propio de la comunidad que es lo más importante. Por ejemplo, el hecho de ir a las granjas, allá están con alcohol, usamos Pursue que es un producto que nos da más tranquilidad, cuando vienen todos nos bañamos y una cosa muy importante es que no recibimos visitas. Si viene algún familiar directo lo hacemos con protocolo, tenemos una casa donde las personas pueden quedarse 5 - 7 días y de ahí recién ingresar a la comunidad, en caso de familiares directo o alguien miembro de la comunidad que salga a ver a familiares".
Por último, habló del sacrificio de todos. "Ha sido muy fuerte al principio, porque en 87 años de la Colonia, nunca nos ha pasado esto de cerrar las puertas, eso ha sido impactante para todos, pero hemos entendido que esta situación amerita a respuestas diferentes a las que veníamos teniendo y esto nos ha llamado a la introspección, hemos hecho un trabajo interior tanto particular como de la comunidad para ver aspectos que antes en el movimiento que teníamos de actividades no lo podíamos hacer, así que aprovechamos esta situación difícil para hacer una oportunidad de crecimiento con todo lo que significa el distanciamiento. A veces lloramos, a veces lloran nuestros familiares, pero es la realidad que tenemos y hay que aceptarla".