El denunciante brindó un duro testimonio e instó a los padres a preservar a sus pequeños.
Rafael Grasso es el joven de 34 años que se animó a denunciar a su ex entrenador de básquet infantil, Manuel Manfredi, quien lo habría abusado sexualmente en al menos tres oportunidades cuando tenía entre 6 y 10 años. El estremecedor testimonio se volvió viral a través de Facebook, la Justicia santiagueña actuó de inmediato y el sospechoso fue apresado durante la jornada del miércoles.
Con la detención del acusado consumada, el denunciante habló de la denuncia después de tantos años, y destacó el apoyo de su familia. Además, se refirió a la repercusión de su denuncia e hizo un llamado a que los padres protejan a sus hijos.
"El proceso es muy duro, desde el día del hecho, hasta el día de hoy, y creo que va a seguir siendo en adelante", comenzó diciendo la víctima sobre lo difícil que resulta entender que destruyeron su infancia y que debía denunciarlo pese al paso del tiempo. "Lo que me llevó a poder abrirme y hacer esta denuncia, fue descubrir que no solamente era conmigo", remarcó.
"Al comentarlo con mi familia, con mis amigos, descubrí que esto seguía pasando, que esta persona seguía manejando chicos, se había normalizado que él se relacione con niños, más allá de su trabajo como entrenador". sostuvo.
"En un momento, al abrirme con uno de mis amigos, le comenté mi situación, mi historia, y me contó que lo había encontrado a Manfredi en Buenos Aires hacía unos años atrás en un subte con un chico de entre 10 y 11 años", recordó.
"Eso me movilizó de una forma que generó la claridad de decir que tenía que hacer algo al respecto". Yo no lo volví a ver, me fui de Santiago desde chico y por eso no lo volví a encontrar y generó que quede guardado en mi interior todo el pasado", agregó.
Consultado sobre si lo había podido revelar a su familia en el pasado, deslizó: "Lo guardé siempre conmigo, no se lo pude expresar a nadie. Tiene que ver mucho con el grado de manipulación de esta persona, el miedo que generaba y cómo demostraba que él podía tener un poder en nosotros, los niños. Entraba en un juego en donde uno terminaba normalizando que lo hacía como un "juego", pero era una perturbación para nosotros que éramos niños".
Ante la pregunta de si hoy mirando hacia atrás se da cuenta de algunas situaciones anómalas, indicó: "Eso era constante, desde el primer día que fuimos al club (Huracán), su forma de relacionarse fue la misma siempre, ese juego de manoseos, al hacerlo con todos, parecía que estaba bien, se normalizaba eso. Era algo que causaba risa, gracia, y eso al mismo tiempo hacía que uno como chico no pueda expresarse".
La reacción de su familia
"La respuesta siempre fue de una contención absoluta, unidos desde siempre, eso hizo que se lo puedan tomar de muy buena manera. Están felices de que me pueda liberar de esta carga. Pero mis padres están con mucha culpa, se sienten responsables de lo que me pasó a mí. Es duro para mí ahora tener que darles una contención yo a ellos, para tratar de que lo tomen con calma y que dejen todo en manos de la Justicia", explicó.
Denuncia en Facebook
"La verdad que no imaginaba la magnitud de lo que podía llegar a suceder, uno no se imagina esto, creo que a mucha gente le tocó de cerca la historia, lleva a eso, mucha gente se da cuenta que la provincia ha estado y está desde hace mucho tiempo callada, creyendo que el silencio lo soluciona y lo perdona todo. Me parece que estamos en un momento, en un despertar de una nueva conciencia, que hace que no nos callemos más, que podamos liberarnos de esta carga que no tiene que ver con nosotros, que no nos corresponde cargar", aseguró.
La detención de Manfredi se concretó el miércoles en horas de la mañana. "Me pone muy feliz, por descubrir que la Justicia tomó cartas en el asunto, que lo resolvió de una manera justa, me pone contento de ver que se acaba de abrir una puerta de sanación y liberación", afirmó al respecto.
Pedido
En otra parte de sus declaraciones, el denunciante envió un mensaje a los adultos. “Lo que les diría a los padres que hoy tienen niños es que dejemos de preocuparnos en cosas que no tienen sentido, lo material, el qué dirán, siempre viviendo para el afuera. Debemos ocuparnos del adentro. Entender y escuchar, compartir con nuestros niños, con nuestros hijos. Me pasó eso, mis padres por querer darme un futuro mejor, por preocuparse que no me falte nada, hubo ese descuido que hizo que a mí me pase lo que me pasó. Tenemos que dejar de distraernos en cosas que no tienen sentido y ocuparnos de lo que realmente vale la pena", sentenció.
Allanamiento
El entrenador Manuel Manfredi fue detenido en horas de la mañana del miércoles en su domicilio, cuando una comisión policial integrada por investigadores del Departamento de Trata de Personas y Delitos Conexos, irrumpió en su inmueble.
El procedimiento fue ordenado por la jueza de Control y Garantías, Dra. María Pía Danielsen, a instancias del pedido de la fiscal que investiga el caso, Dra. Jésica Lucas.
Cabe recordar que la víctima radicó su denuncia el pasado viernes en el Ministerio Público Fiscal y a partir de ese momento se inició la investigación correspondiente.
El joven relató en las redes sociales los dramáticos episodios vividos a manos de quien en ese entonces era su entrenador de básquet infantil, cuando tenía entre 6 y 10 años. En denuncia pública, instó a la denunciar este tipo de hechos y acompañar a los niños cuando observen actitudes fuera de lo común.
Las autoridades policiales actuaron de manera inmediata, ante el testimonio brindado por la víctima.
Una vez detenido, quedó a disposición de la Fiscalía y alojado en la dependencia policial de Trata.
Las fuentes deslizaron que sería indagado recién el viernes. Se presume que la Dra. Lucas le endilgará el supuesto delito de "Abuso sexual con acceso carnal", aunque no se descarta que pueda agravar aún más la calificativa contra el supuesto depravado.