Se lo llama así desde 1992, cuando se lo reconoció como el lugar más lejano de cualquier otro en tierra firme.
Según National Ocean Service, el Punto Nemo se encuentra a 2.688 km de la tierra más cercana. Algo asombroso sobre este punto es el hecho de que está más cerca de la Estación Espacial Internacional (ISS) que del ser humano más cercano aquí en nuestro planeta. La ISS orbita a una media de 400 km sobre la superficie de la Tierra, y es el lugar más cercano con humanos cuando pasa por encima del Punto Nemo.
A decir verdad, este punto no se puede ver, porque no es un trozo de tierra, sino una invisible coordenada alejada de cualquier dirección. Realmente se encuentra muy distante de cualquier polo o isla, y es un punto en el océano en las coordenadas 48°52.6′S 123°23.6′W.
Este punto tiene oficialmente tres décadas llamándose así, un dato curioso es que se debe su nombre al famoso marinero submarino de la obra "Veinte mil leguas de viaje submarino" de Julio Verne. "Nemo" significa en realidad "ningún hombre". Se lo llama así desde 1992, cuando se lo reconoció como el lugar más lejano de cualquier otro en tierra firme.
Hrvoje Lukatela, un ingeniero topográfico canadiense, apoyándose de un programa informático geoespacial consideró el hecho de que la Tierra es tridimensional y analizó que el punto más remoto del océano debía ser equidistante de tres líneas de costas diferentes.
Curiosamente, en los años `90 se captó un extraño ruido cerca de este punto (a menos de 2.000 km para ser más específicos). Tal vez te suene familiar el término "Bloop", un sonido mucho más intenso que el de una ballena azul. En ese momento no se sabía qué podía causar tal resonancia.
La incertidumbre propició un escenario para el surgimiento de hipótesis de todo tipo, incluyendo algunas descabelladas como que había sido causado por un monstruo marino. Todo el asunto se apagó luego de que la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica encontró que se trató de un simple iceberg gigante quebrándose.
El punto es bien conocido por las agencias espaciales, ya que lo han venido usando como vertedero para sus desechos. Las agencias espaciales de EEUU, Rusia, Europa y Japón lo emplean como "cementerio espacial". Más de un centenar de objetos espaciales desmantelados ocupan ese vertedero en el que se encuentran, entre otros, fragmentos de satélites y de la estación espacial Mir. De hecho, incluso la NASA planea enterrar en este lugar a la legendaria Estación Espacial Internacional.