La T y el Ciclón igualaron sin goles en el marco de la fecha 8 del certamen.
El cero fue el gran protagonista de la noche: no solo porque el resultado quedó ausente de goles en Córdoba sino también porque lo de Talleres y lo de San Lorenzo fue un cero, hecho y derecho... Ninguno de los dos equipos terminó de imponer su protagonismo y terminaron invitando a la modorra.
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Los primeros minutos fueron eléctricos, de ida y vuelta, pero en esos poco más de 15 minutos del inicio parecieron agotar las energías y todo lo demás fue en cámara lenta. Fue ahí donde ambos equipos generaron algunas chances y mostraron lo mejor, pero todo eso se borró rápido.
El doble cinco de la T, con Matías Galarza y Juan Sforza, fue de lo mejor de la cancha: controló el medio, manejó bien la pelota pero el resto del equipo de Carlos Tevez no acompañó. En cambio, el Ciclón no tuvo buena conexión en el medio, pero la constancia de Alexis Cuello y la jerarquía de Vietto fueron las mejores cartas que mostró.
Podría decirse que Talleres fue el mejor en cuanto al juego, incluso fue el que más momentos de dominio tuvo. Sin embargo, se fue desinflando con el correr de los minutos y los cambios no pudieron sostener (y mucho menos mejorar) el rendimiento. Todo lo contrario a lo del equipo visitante, que tuvo otra vez triple cinco (como ante Instituto, aunque con diferentes intérpretes) que volvió a dejar la sensación que no funciona.
De todas formas, fue el conjunto azulgrana el que más cerca estuvo del gol. Es que Talleres empujó pero no siempre tuvo claridad y salvo un avance que por milagro terminó en las manos de Orlando Gill y un cabezazo de José Luis Palomino, no hubo muchas más. En cambio , San Lorenzo se terminó agarrando la cabeza por las chances desperdiciadas.

Es que el primero que la tuvo fue Cuello, quien picó al vacío en un pelotazo largo de su arquero y encaró al gol, pero la pelota se le frenó en la corrida y no pudo definir. Un rato más tarde, Guido Herrera se calzó el traje de superhéroe cuando, tras una mala salida de la defensa local, Facundo Gulli quedó en posición de gol, se acomodó y remató sin poder vencer al arquero, quien incluso se recuperó rápido para también evitar el gol en el rebote de Matías Reali.
El punto no convenció a ninguno, aunque le cae mejor al Ciclón que lleva cuatro sin perder y sigue en lo alto de la Zona A del Torneo Apertura.