El conflicto entra en una fase extendida con amenazas cruzadas, ofensivas en aumento y un fuerte impacto en la economía global por la suba del petróleo.
Israel advirtió que el conflicto en Medio Oriente se extenderá durante varias semanas más, en un escenario marcado por la escalada de tensiones con Irán y el grupo libanés Hezbolá, mientras Estados Unidos endureció su postura con amenazas directas sobre infraestructuras clave.
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El portavoz del ejército israelí, Effie Defrin, sostuvo que “nos esperan más semanas de combates contra Irán y Hezbolá”, confirmando que la ofensiva está lejos de concluir. En la misma línea, el jefe del Estado Mayor, Eyal Zamir, aseguró que la operación contra Hezbolá “no ha hecho más que empezar” y que se trata de una campaña “a largo plazo”, con mayor intensidad de ataques y operaciones terrestres selectivas en Líbano.
En paralelo, la tensión también escaló entre Estados Unidos e Irán. El presidente Donald Trump lanzó un ultimátum de 48 horas para que Teherán reabra el estratégico estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio mundial de hidrocarburos. “Estados Unidos atacará y arrasará sus centrales eléctricas, empezando por la más grande”, advirtió.
La respuesta iraní fue inmediata. El presidente del Parlamento, Mohammad Baqer Qalibaf, amenazó con destruir de forma “irreversible” infraestructuras energéticas, tecnológicas y de desalinización en la región. A su vez, el mando militar Jatam Al Anbiya advirtió que podría cerrar completamente el estrecho de Ormuz si Washington concreta sus amenazas.
Desde el inicio del conflicto, Irán mantiene un bloqueo casi total sobre esa ruta marítima, por donde actualmente circula apenas un 5% del volumen habitual de buques, según datos de la consultora Kpler. Esta situación mantiene en vilo a la economía global, ante el riesgo de una fuerte suba del precio del petróleo que podría derivar en presiones inflacionarias a nivel mundial.
En el frente norte, Israel intensificó sus ataques contra posiciones de Hezbolá. Este domingo, el ejército bombardeó un puente clave en la principal carretera costera del Líbano, que conecta la región de Tiro con el resto del país. La medida se da luego de que el ministro de Defensa, Israel Katz, confirmara la orden de destruir infraestructuras presuntamente utilizadas por la organización.
Desde el 2 de marzo, cuando Hezbolá comenzó a lanzar cohetes hacia territorio israelí, la respuesta militar incluyó bombardeos masivos y avances terrestres en la zona fronteriza, lo que ya dejó miles de muertos y más de un millón de desplazados en el Líbano.
Con amenazas cruzadas, ofensivas en expansión y sin señales de negociación, el conflicto se encamina a una etapa prolongada con impacto no solo regional, sino también global.