El proyecto, que sería la primera colaboración entre ambos, plantea una miniserie en blanco y negro con estética de época y un fuerte foco en el crimen organizado y el mundo del espectáculo.
El director Quentin Tarantino avanza con un nuevo proyecto televisivo tras dejar de lado su anunciada décima película, The Movie Critic, y mientras trabaja en la obra teatral The Popinjay Cavalier, prevista para 2027. Según trascendió, el cineasta se encuentra desarrollando una serie ambientada en la década de 1930 junto a Sylvester Stallone.
HACÉ CLICK AQUÍ PARA UNIRTE AL CANAL DE WHATSAPP DE DIARIO PANORAMA Y ESTAR SIEMPRE INFORMADO
De acuerdo a información publicada por TMZ, la ficción tendría un enfoque “muy auténtico”, con un rodaje en blanco y negro y utilizando cámaras propias de la época para reforzar su estética. En caso de concretarse, marcaría la primera colaboración formal entre Tarantino y Stallone.
La serie estaría compuesta por seis episodios y combinaría distintos elementos narrativos como gánsteres, coristas, boxeo y música, en una propuesta que busca recrear el clima cultural y criminal de los años 30. Por el momento, no hay confirmaciones sobre el elenco, aunque se indicó que Stallone no actuaría en pantalla, sino que tendría un rol detrás de escena.
Tanto Tarantino como Stallone tienen experiencia con historias de época. El realizador dirigió Malditos bastardos, ambientada en una versión alternativa de la Segunda Guerra Mundial, mientras que el actor participó en Capone, centrada en los últimos años del famoso mafioso. Además, Stallone también incursionó en el género criminal como director y protagonista en La cocina del infierno.
Aunque ambos artistas coincidieron recientemente en el documental Sly, lo cierto es que nunca trabajaron juntos en un proyecto de ficción, pese a haber estado cerca en el pasado. Según el sitio ComingSoon, Stallone pudo haber formado parte de Jackie Brown, donde iba a interpretar a Louis Gara, papel que finalmente quedó en manos de Robert De Niro.
El desarrollo de esta serie abre la puerta a una propuesta ambiciosa que combina el estilo característico de Tarantino con la experiencia de Stallone en historias de acción y drama, en un contexto histórico cargado de violencia, música y espectáculo.