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Nahuel Gallo pidió ser reconocido como víctima en una causa por delitos de lesa humanidad

El gendarme argentino apuntó contra el régimen de Nicolás Maduro y habló de una práctica sistemática.

Hoy 16:57

El gendarme argentino Nahuel Gallo denunció ante la Justicia Federal las torturas que sufrió durante los 448 días que permaneció detenido en Venezuela, en una declaración que calificó como “dolorosa”, pero necesaria para visibilizar lo ocurrido.

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A través de sus redes sociales, el efectivo aseguró que fue la primera vez que relató en detalle su experiencia desde su detención, ocurrida el 8 de diciembre de 2024. “Volver a esos momentos duele, pero hay algo más fuerte que el miedo: la verdad”, expresó. 

En su testimonio, Gallo apuntó directamente contra el régimen de Nicolás Maduro, al sostener que las prácticas de tortura no son hechos aislados. “No es un discurso, es una realidad que muchos hemos vivido”, afirmó, al advertir que estas situaciones continúan ocurriendo.

El gendarme ya había anticipado tras su liberación que en el centro de detención donde estuvo —la cárcel de El Rodeo I— se ejercían torturas físicas y psicológicas, en un contexto de extrema vulnerabilidad para los detenidos. 

La declaración se produjo luego de que el pasado 17 de abril Gallo se presentara como querellante en una causa que investiga en Argentina presuntos crímenes de lesa humanidad cometidos en Venezuela, bajo el principio de justicia universal. 

En ese expediente, el gendarme solicitó ser reconocido como “víctima directa”, con el objetivo de aportar pruebas y exigir responsabilidades por los hechos denunciados.

“Soy inocente, siempre lo fui. Este es mi momento de exigir justicia, por mí, por mi familia y por todos los extranjeros que atravesamos ese infierno”, sostuvo.

Según consta en la denuncia, Gallo permaneció detenido sin acceso a asistencia legal ni consular, incomunicado y sin información clara sobre los motivos de su arresto. Su liberación se concretó el 2 de marzo de 2026, tras más de 14 meses en cautiverio. 

El caso fue denunciado por el Gobierno argentino como una grave violación a los derechos humanos y generó tensiones diplomáticas entre ambos países durante ese período.

Con su declaración, el gendarme no solo busca una respuesta judicial, sino también dar visibilidad a una situación más amplia. “Sobreviví 448 días de secuestro en Venezuela. No voy a quedarme callado”, concluyó.

Su testimonio se suma ahora a la causa que investiga violaciones sistemáticas a los derechos humanos en Venezuela, en un proceso que podría tener impacto internacional y reavivar el debate sobre las condiciones de detención en ese país.