La Guardia Revolucionaria advirtió que el conflicto podría extenderse más allá de la región si continúan los ataques. En paralelo, el Senado estadounidense avanzó en una resolución para limitar los poderes de guerra del presidente Donald Trump.
La tensión en Medio Oriente volvió a escalar en las últimas horas tras nuevas advertencias emitidas por Irán contra Estados Unidos e Israel, en un contexto marcado por enfrentamientos militares, movimientos diplomáticos y crecientes diferencias políticas dentro de Washington.
HACÉ CLICK AQUÍ PARA UNIRTE AL CANAL DE WHATSAPP DE DIARIO PANORAMA Y ESTAR SIEMPRE INFORMADO
La Guardia Revolucionaria iraní lanzó una dura advertencia al señalar que el conflicto podría “expandirse más allá de la región” si continúan las ofensivas sobre su territorio, lo que incrementó la preocupación internacional ante una posible ampliación del enfrentamiento.
Las declaraciones llegan en un momento de fuerte debate interno en Estados Unidos sobre la estrategia militar en la región y el rol del presidente Donald Trump en la conducción de las operaciones.
En ese marco, el Senado estadounidense aprobó por primera vez una resolución orientada a limitar los poderes de guerra del mandatario republicano y a evaluar una eventual reducción de la presencia militar en zonas de conflicto. La medida expone las tensiones políticas dentro del país y el creciente cuestionamiento a una posible escalada bélica.
En paralelo, el Comando Central de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos informó el abordaje de un buque petrolero con bandera iraní en el Golfo de Omán, antes de su ingreso al estratégico Estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más sensibles del mundo por su importancia energética.
Según el comunicado oficial, las tropas estadounidenses realizaron una inspección a bordo y posteriormente liberaron la embarcación tras ordenar a la tripulación cambiar su rumbo, en el marco de los controles que Washington mantiene sobre operaciones marítimas en la zona.
La situación mantiene en alerta a la comunidad internacional, ante el riesgo de una escalada militar de mayor alcance que involucre a nuevos actores regionales y genere impactos directos en la estabilidad geopolítica y económica global, en un escenario cada vez más volátil en Medio Oriente.